Nokia Lumia 920, análisis
Nuestro repaso al panorama Windows Phone 8 actual llega hoy a su fin con la entrada en el cuadrilátero del Lumia 920. El nuevo buque insignia de Nokia llega a nuestras vidas con una de las fichas técnicas más completas que hemos visto hasta ahora en el panorama WinPho, al contar con un atractivo diseño monopieza en múltiples colores que alberga una imponente pantalla de 4,5 pulgadas con tecnologías IPS, ClearBlack Display y PureMotion HD+, pero también carga inalámbrica y la interesante coletilla PureView en su cámara de 8,7 megapíxeles con lentes flotantes.

Pero... ¿hasta qué punto es capaz de cumplir con su eslogan de ser "el smartphone más innovador del mundo"? Tranquilo, estamos deseando analizarlo contigo justo tras la pausa, así que toma asiento y prepárate para descubrir cuáles son los principales aciertos (y tropiezos) del último estandarte finlandés.

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Presentación en vídeo


[Música: Awel - Stefsax, CC 2.0]



Diseño

Desde su primera incursión en el universo Windows Phone, Nokia ha sabido dotar a sus terminales de una identidad propia, tanto en su exterior, como en su software exclusivo y, como no podía ser de otro modo, el Lumia 920 no decepciona en ninguno de estos aspectos.

La compañía finlandesa se ha superado una vez más creando un equipo con un diseño elegante a la par que funcional al combinar líneas curvas y rectas, pero lo mejor de todo es que además resulta de lo más resistente gracias al policarbonato empleado. La unidad se adapta relativamente bien a la palma de nuestra mano gracias a sus laterales ligeramente curvados, y eso que sus dimensiones de 130 x 70,8 x 10,7 mm y su peso de 185 gramos lo hacen considerablemente más voluminoso de lo que parecen dictar las exigencias actuales de la telefonía (claro que no debemos olvidar de que a cambio recibimos un generoso panel de 4,5 pulgadas). Eso sí, si gustas de colocar el dedo meñique en la zona inferior para evitar que se escurra, es posible que llegues a notar que su borde se clava un poco a medida que vas acumulando minutos de uso.

Nokia ha logrado granjearse a lo largo de todos estos años una envidiable fama dentro del sector por su atención a los detalles a la hora de fabricar sus equipos y, su nuevo buque insignia ratifica este título a la perfección por detalles como su sólido cuerpo, el sistema de apertura para su tarjeta microSIM o los altavoces microperforados de su zona inferior. La textura de su policarbonato resulta muy suave y a veces hasta frío al tacto, pero cumple un buen papel facilitando el agarre.

Pasando ya a nuestro habitual recorrido por su anatomía, realizamos la primera parada en su espalda, que se limita a acoger en exclusiva a uno de los grandes protagonistas de este análisis: su cámara. Es de tipo Pureview, cuenta con un sensor de 8,7 megapíxeles con doble flash LED y la garantía de Carl Zeiss. Su diseño está perfectamente integrado en el cuerpo del teléfono, así que sobresale lo más mínimo de su perfil, cosa que se agradece ya que suele ser garantía de que no va a recibir la mayoría de los impactos cuando coloquemos el terminal sobre una superficie dura o tenga que realizar un aterrizaje de emergencia. Pasando ya a su cara frontal, nos saludan su imponente pantalla de 4,5 pulgadas (de la que hablaremos con más detalle justo a continuación) con un llamativo cristal curvado, contando en su parte central superior con el auricular del teléfono, su sensor de luz, la cámara delantera de 1,2 MP y el logo del fabricante a la derecha; mientras que en el extremo opuesto se asientan los botones táctiles del sistema operativo (que por cierto también son amigos de los guantes).

Con el terminal de frente, en la parte de arriba vemos el discreto sistema de inserción de la tarjeta telefónica, el conector de 3,5 mm para auriculares y un apenas inapreciable micrófono tallado a partir de cinco pequeños puntos. A la derecha residen el control de volumen, la tecla de encendido/bloqueo de la pantalla y el botón de disparo de la cámara, todos ellos de buena pulsación y acabado brillante. El lado izquierdo queda completamente desnudo, reservando la parte de abajo a un par de tornillos para mantener unido el smartphone, los altavoces microperforados que comentábamos unas líneas más arriba y el puerto de carga.




Hardware

Ya hemos hablado de su inconfundible diseño, así que ahora toca echar un vistazo a la circuitería de este Lumia 920. A continuación te dejamos una pequeña recopilación de las características más destacadas del equipo para que puedas repasarlas con algo más de detalle (recuerda que, en caso de que quieras curiosear cuáles son exactamente sus mejoras con respecto al modelo 900 original o cuáles son sus diferencias frente al HTC WP 8X, su principal competidor, sólo tienes que consultar sus correspondientes enlaces para acceder la comparativa).

Nokia Lumia 920
Sistema operativo Windows Phone 8
Pantalla 4,5 pulgadas
Resolución del panel 1.280 x 768
Densidad 332 ppp
Tecnología de pantalla PureMotion HD+
IPS LCD ClearBlack
Procesador Snapdragon S4 a 1,5 GHz
RAM 1 GB
GPU Adreno 225
SIM Micro SIM
Almacenamiento interno 32 GB
Datos HSPA+ o LTE
WiFi 802.11 a/b/g/n
Bluetooth 3.1
(oficialmente, ya certificado como 4.0)
NFC
Sensores GPS, GLONASS, acelerómetro, brújula digital, giroscopio, proximidad, luz ambiental
Cámara principal 8,7 megapíxeles con PureView, estabilizador de imagen con óptica flotante y doble flash LED
Cámara secundaria 1,2 MP
Grabación de vídeo 1080p
Batería 2.000 mAh
Peso 185 gramos
Tamaño 130 x 70,8 x 10,7 mm
Colores Blanco, negro, gris, amarillo y rojo
Prestación especial Carga inalámbrica con tecnología Qi




Pantalla

Si has llegado hasta aquí es probable que estés al corriente de que el Lumia 920 monta una pantalla de 4,5 pulgadas con una resolución de 1.280 x 768, lo que arroja una densidad de 332 píxeles por pulgadas. Dicho panel es de naturaleza IPS y cuenta además con PureMotion HD+, que contribuye a que las transiciones y efectos sean aún más finos.

Quizás donde más se nota este despliegue es a la hora de enfrentar al terminal al sol, donde consigue mantener un contraste, color y brillo dignos de elogio, incluso si forzamos los ángulos de visión o somos asiduos a las gafas oscuras. Así las cosas, no hemos tenido el menor problema a la hora de utilizar sus distintas aplicaciones, navegar por la red o incluso jugar ya no solo en exteriores, sino también a pleno sol.

Uno de los aspectos que más gratamente nos ha sorprendido desde nuestra toma de contacto con la generación anterior es que su sensor de luz ha mejorado considerablemente. La unidad es capaz ahora de ajustar más rápidamente el brillo de su pantalla si, pongamos por caso, estamos utilizando cualquier aplicación y nos disponemos a salir a la calle, aumentando automáticamente el brillo para que no tengamos que forzar la vista y lo mismo ocurre cuando empiezan a atenuarse las luces al caer la noche. Para terminar de rematar la jugada, llega a ser incluso agradable de utilizar hasta para leer ese primer e-mail del día antes de abrir del todo la persiana del dormitorio.

Otro detalle interesante de la familia Lumia que no podíamos dejar en el tintero (especialmente en los fríos días de invierno) es que su pantalla cuenta con una tecnología especial de Synaptics que le permite responder perfectamente al uso de guantes, ya sean de lana o cuero. Bien es cierto que la operación se ralentiza un poco, pero no es nada que impida el correcto manejo del equipo.




Rendimiento, autonomía y llamadas

Llega el momento de poner cifras concretas al rendimiento del equipo, un dato que nos resulta especialmente interesante si a la buena gestión que suele hacer Windows Phone de sus recursos con un hardware que resultaría prácticamente irrisorio en cualquier Android actual, sumamos que la plataforma ha recibido con WP8 importantes mejoras -como por ejemplo la esperada compatibilidad con procesadores de doble núcleo.

Para ponerte en antecedentes te recordamos que este Lumia 920 que nos ocupa hoy cuenta con una CPU Snapdragon S4 a 1,5 GHz, 1 GB de RAM y gráficos Adreno 225. Este combo es capaz de salir ileso de la mayoría de situaciones en que lo pongamos, no solo a la hora de lidiar con web cargaditas de contenidos, sino también forzando su paciencia con juegos y saltos "busca cosquillas" de aplicación en aplicación sin que las transiciones se lleguen a atorar.

Nokia
Lumia 920
Nokia Lumia 900 Nokia Lumia 620 Nokia Lumia 820 HTC
WP 8X
WP Bench 233,08 89,6 181,25 240,04 220,28
Battery Drain 2:15 4:27 3:48 2:12 2:30
AnTuTu 11.676* - 7.165 11.506 -
SunSpider* 910,6 6.852 1.424,7 1.003,7 902,8
*NOTAS: SunSpider- las puntuaciones más bajas son mejores // AnTuTu- Gráficos desactivados por compatibilidad

Como ves en la tabla, el salto generacional es notable en la mayoría de apartados, salvo en la batería, pero de eso hablaremos con más detenimiento más adelante. Pese a las diferencias de hardware, por suerte se iguala bastante cuando lo comparamos con otros dispositivos de su misma hornada, como por ejemplo su hermano pequeño el Lumia 820 o el HTC Windows Phone 8X (aunque es preciso señalar que el 920 cuenta con un tamaño de pantalla y una resolución mayores que el modelo taiwanés, por lo que tiene que tiene que sudar un poco más la camiseta para obtener dichos resultados).

Como de costumbre, no podemos hablar de rendimiento sin comentar cómo afecta éste a su batería de 2.000 mAh. Atosigando a su circuitería con la aplicación Battery Drain, el 920 fue capaz de aguantar el tipo durante 2 horas, 15 minutos y 30 segundos. Bajando un poco el listón y dándole el uso normal que solemos dar a nuestro teléfono en el día a día, la cifra logró sobrepasar sin problemas la jornada completa de uso (y al final de la misma aún tuvo cuerda suficiente para resistir una docena de rondas de Wordament). Un detalle curioso es que durante el fin de semana, a pesar de disminuir el ritmo de emails y llamadas, al incrementar considerablemente nuestro uso en exteriores -y por ende, la necesidad de subir el brillo de su pantalla-, nuestro protagonista no pudo completar el día por apenas una hora de margen.

Como ya debes saber, la unidad cuenta con un cargador especial de naturaleza inalámbrica que también hemos podido probar a lo largo de estos días. Evidentemente se nos ha hecho mucho más cómodo de utilizar que el cargador convencional (ah, la eterna pugna entre el humano y el USB), pues interiorizamos enseguida el movimiento de llegar a casa y soltarlo sobre su plataforma. La temperatura aumenta ligeramente con este método, pero en ningún caso hasta hacerse preocupante. La única pega es que este sistema es un poco más lento recargando su batería, por lo que te recomendamos que en momentos de prisa, recurras al conector de toda la vida.

Aunque a veces pueda ser pasado por alto con la cantidad de funciones que lleva consigo un smartphone, no podíamos dejar de contarte que su función primordial la cumple a la perfección. Nuestras llamadas se han desarrollado sin problema alguno, escuchando y siendo escuchados con normalidad. La única desventaja que le encontramos es que se nos hace un poco engorroso el menú de volumen de WinPho al contar con 30 niveles.


Cámara y multimedia

Llegamos al que, sin dudas, es uno de los puntos álgidos de este terminal: su cámara de 8,7 megapíxeles con sensor retroiluminado, una apertura de f/2.0, tecnología PureView y lente Carl Zeiss. La guinda del pastel la ponen la promesa de ser capaz de captar entre 5 y 10 veces más luz que cualquier otro teléfono y su potente sistema de estabilización, tanto en la captura de imágenes como de vídeos. Ante semejante declaración de intenciones, es lógico preguntarse si estamos ante un teléfono con función de cámara o viceversa, pero... ¿de verdad es capaz de conseguir resultados tan espectaculares como promete su ficha técnica?

Vayamos por partes. Sobre el papel, lo que hace al 920 tan especial a la hora de gestionar la luz y el movimiento es su estabilizador de imagen. La óptica completa está suspendida por una serie de diminutos muelles que ayudan a absorber (o en su caso, mitigar) las trepidaciones mientras estamos realizando la toma. Gracias a esto, el equipo puede hacer uso de bajas velocidades de obturación, pudiendo así capturar más luz, controlando en todo momento las vibraciones producidas con el estabilizador de imagen para que la imagen no quede borrosa y compensando los tiempos con su apertura f/2.0.

En la práctica hemos notado que, comparadas con las capturas realizadas por otros teléfonos de gama alta, las del Lumia son mucho más fidedignas a lo que captaba en ese momento nuestro ojo. Sí que es cierto que estas dos bazas no impiden que el retoño finlandés pueda pecar de más ruido de la cuenta en algunas de sus fotos y hasta algunos borrones (es necesario sujetarlo con manos realmente firmes para que truco surta efecto), pero el resultado en las tomas nocturnas ha superado a casi todos los terminales que han pasado últimamente por nuestras manos.

Para poder ilustrar un poco mejor a qué nos estamos refiriendo, hemos realizado un pequeña prueba. En una habitación completamente a oscuras, hemos colocado sobre una mesa varios objetos iluminándolos desde el suelo con una lámpara de intensidad regulable en uno de sus niveles más bajos. A continuación hemos disparado a aproximadamente medio metro de distancia con distintos terminales y hemos realizado el montaje que tienes sobre estas líneas. Como puedes ver, el Lumia 920 obtiene uno de los mejores resultados. En este punto nos vemos en la obligación de hacer una observación para demostrarte que no hay trampa ni cartón en la prueba y es que, aunque el retoño de Nokia enciende momentáneamente el flash durante el proceso de enfoque, luego la captura final se realiza sin él. El ejemplo del HTC One también se acerca bastante a lo que veían nuestros ojos en aquel momento, aunque la temperatura del 920 nos parece un poco más natural y acertada. La diferencia más notable la encontramos al realizar la misma toma con un par de terminales con algo más de solera como el Samsung Galaxy Note II o el HTC One X+, que no son capaces de mantener el listón en exactamente las mismas condiciones.

[Nota: Si te apetece desenfundar la lupa, puedes descargarte las imágenes a resolución completa de ambas comparativas en este enlace.]

Por muchos halagos que logre cosechar en el frente nocturno, a plena luz del día el resultado no es tan de sobresaliente. Con esto no queremos decir que las imágenes en estas condiciones salgan mal, pero sí que hemos notado ciertos tintes grisáceos y algunos problemillas de enfoque que no nos terminan de convencer para darle una buena nota. Además, ha habido capturas en las que el resultado en la pantalla del equipo parecía ser satisfactorio, pero luego, al ampliarlas en el ordenador nos hemos quedado con la sensación de que les faltaba algo de nitidez. Por si esto fuera poco, el balance de blancos también parecía ir a su aire, forzándonos a usar el modo manual para remediarlo. Nokia ha reconocido ambos problemas y asegura que lanzará una segunda actualización de mejora a corto plazo para afinar su rendimiento, dado que Portico (todavía en fase de despliegue) no los soluciona del todo.

Nokia Lumia 920, imágenes de prueba

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Con respecto a la propia aplicación no nos encontramos con demasiadas sorpresas, contando con una interfaz muy similar a la ya vista en otros equipos de la familia WinPho de esta nueva hornada. Para acceder a la misma basta con pulsar sobre el icono del menú de aplicaciones, o directamente accionar el botón dedicado del lateral derecho de equipo -aun con el equipo bloqueado-, y la app arrancará rápidamente. En la zona superior nos encontramos con una flecha que sirve de acceso directo a la galería, mientras que en la parte inferior se suceden los botones de acceso directo a los distintos modos de imagen (Bing Vision/Smart Shoot), control de flash, cambio a la cámara frontal y vídeo. Las opciones de configuración aparecen una vez pulsamos los puntos suspensivos del final de esta línea, ofreciendo, en el caso de imágenes fija los habituales menús de escena, ISO, exposición, balance de blancos, etc., y en vídeo el uso de enfoque continuo y calidad.

Tras la confusión creada en su lanzamiento, uno de los apartados que más curiosidad nos despertaba era su grabación de vídeo, que prometía marcar un antes y un después en la telefonía actual. Las capturas a 1080p han resultado sorprendentemente claras y nítidas gracias una vez más a su estabilizador de imagen, llegando a minimizar el típico balanceo que suele acompañar a las tomas grabadas a mano alzada o mientras andamos. El único problema es que para disimular estos problemillas, en ocasiones tenemos la sensación de que los bordes del vídeo muestran un leve efecto gelatina o que, de vez en cuando, los píxeles se descontrolan desnaturalizando los movimientos al acelerarlos o ralentizarlos de manera sospechosa. Pese a todo, el resultado sigue siendo digno de elogio y prueba de que, aunque aún queden detalles por terminar de pulir, el fabricante va en la dirección correcta.





Una vez más, hemos querido enfrentar los resultados conseguidos con los de otro equipo para que tengras referencias. En el lado izquierdo del ring tenemos al Lumia 920; a la derecha, el HTC One. ¡No te olvides de seleccionar la máxima calidad!




La grabación de audio capta la mayoría de sonidos que tenían lugar a nuestro alrededor (viento, coches, conversaciones en la lejanía, etc.) y los trata de una manera fidedigna aun sin tratarse de una cámara dedicada. La única pega que encontramos en este apartado es que la posición de sus altavoces -en la zona inferior del mismo- impide que podamos colocar el terminal de pie como en la imagen de portada sin amortiguar notablemente el sonido.



Software

Es posible que a estas alturas de la película la plataforma Windows Phone 8 no entrañe ningún secreto para ti (en cualquier caso siempre puedes echar un ojo a nuestro repaso al sistema operativo de Redmond en este enlace), pero aun así no podíamos olvidarnos de dejar constancia en este análisis de algunas de las principales bazas del Lumia 920 en este apartado.

Como ya te contábamos en su día, la nueva interfaz añade a las conocidas casillas de Windows Phone 7 un tamaño más pequeño, manteniendo la filosofía de mostrar información de interés para el usuario y poder personalizarse con apenas unos toques. Este diseño nos resulta limpio y atractivo, a la par de fácil de utilizar incluso por quienes no estén demasiado familiarizados con el sistema. Como contrapunto, seguimos echando en falta algo más de "vidilla" a la hora de actualizar los accesos directos de la pantalla principal a las redes sociales para no tener que recurrir a entrar dentro de la propia app para conocer las últimas noticias de nuestros contactos de una manera más rápida. El otro, por supuesto, es la ausencia en la plataforma de algunas de las aplicaciones más famosas del momento (Instagram, Dropbox, etc.), un detalle que por fortuna, Microsoft asegura estar intentando solucionar lo antes posible.

A pesar de la compatibilidad del equipo con la consola de la casa, seguimos echando en falta títulos algo más potentes para sacar un mayor partido al terminal -¡y eso que nos hemos vuelto perseguidores incansables de los logros de Wordament y Buscaminas!- y por supuesto una mayor integración con la consola a la hora de jugar (sí, ya tenemos material para nuestro próximo "¿Qué cambiarías de...?"). La nueva aplicación SmartGlass no podía dejar de colarse en el nuevo retoño de Nokia, y aunque es obligatorio tener una subscripción al servicio, sí que parece indicar que estos primeros pasitos de integración van en la dirección correcta.

Como todo buen terminal finlandés, el Lumia 920 no podría quedarse sin su ración de aplicaciones "made in Nokia". Una de las más conocidas es probablemente Conducir, que sigue ofreciendo una de las mejoras experiencias al volante capaz de competir sin problemas con navegadores dedicados. Algo menos espectacular, pero igualmente interesante es Vista Urbana, la aplicación de realidad aumentada para mostrarnos puntos de interés en la ciudad -que por cierto, al menos en Madrid, funciona de una manera más que aceptable- o la aplicación para crear GIFs animados Cinemagraph (que, dicho sea de paso, necesitaría un hervor más para convencernos). Por su parte, Nokia Música sigue manteniendo su esencia ofreciendo listas de reproducción offline, información adicional sobre tus cantantes favoritos, letras, conciertos a tu alrededor e incluso la posibilidad de comprar entradas. Sus creadores aseguran estar trabajando para ampliar su biblioteca de canciones, con el extra de que ahora soporta sonido Dolby y cuenta con un ecualizador de 7 bandas.

Nokia Lumia 920, capturas de pantalla

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Conclusión

Tras muchos días de prueba con el Lumia 920 en el bolsillo, llega el momento de hacer balance y, como siempre, la decisión nunca es fácil. Por un lado, consideramos que Nokia ha conseguido hacer un excelente trabajo de diseño dando una vuelta de tuerca más a la familia Lumia con un esquema aún más refinado y cómodo de sujetar, en el que además se dan cabida una imponente pantalla y una más que aceptable cámara.

Dejando a un lado las rimbombantes etiquetas de marketing -PureMotion HD, ClearBlack Display, PureView...-, lo cierto es que se trata de uno de los mejores terminales que han pasado últimamente por nuestra mesa de análisis. Su generosa pantalla resulta francamente buena en exteriores y es capaz de desenvolverse bastante bien a nuestras peticiones. Su sonada cámara ha logrado ofrecer resultados dignos de elogio en condiciones de poca luz (llegando en ocasiones a ver hasta mejor que nuestro propio ojo) y su sistema de estabilización de imagen se ha convertido en un compañero ideal para quienes no hemos sido bendecidos con el don del buen pulso -aun así, nos habría gustado que la calidad de las fotos de día fuera un poco más fina. También son bien recibidas las notables mejoras a nivel de rendimiento y respuesta del equipo, consiguiendo una buena simbiosis con Windows Phone 8.

A cambio tenemos que hacernos a la idea de que para disfrutar de todas estas cualidades hay que lidiar con un terminal algo más pesado de lo habitual (pero tranquilo que si no tienes que compararlo día a día con otros modelos, pensamos que podrás acostumbrarte pronto). La calidad de las fotos durante el día también deja un poquito que desear, así que habrá que esperar impacientes la llegada de la prometida actualización de la casa. Precisamente hablando de software, los principales enemigos a batir siguen siendo la falta de una mejor integración a la hora de compartir archivos, grandes ausencias en el terreno de las aplicaciones y la escasa flexibilidad a la hora de personalizar su pantalla principal.

Pese a todo, nos reiteramos en que el 920 nos ha proporcionado una de las mejores experiencias WinPho 8 hasta la fecha y no dudaríamos en recomendárselo a cualquier usuario que busque sacar un poco más de rédito a la cámara de su terminal o simplemente no quiera complicarse demasiado la vida con su sistema operativo.

En caso de que estés dispuesto a dar una oportunidad a este Nokia Lumia 920, debes saber que está disponible por un precio que parte de 669 euros en su modalidad libre, aunque también se puede adquirir subvencionado con distintas operadoras.

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