En Freemium, José Mendiola opina sobre la situación actual del mundo de la tecnología
Las cartas están sobre la mesa, y menuda mano tienen algunos. El mercado de la telefonía móvil está en ebullición y los smartphones que se están presentando estas últimas semanas están elevando el listón a niveles inimaginables no hace tanto tiempo. Uno tiene que hacer balance y enumeración de los terminales buque insignia de las marcas que acaban de ver la luz, pero todavía nos queda el regustillo ¿agridulce? del formidable Galaxy S 4, un smartphone llamado a ubicarse en la pole position del segmento y que encabeza una lista de móviles cada uno más vanguardista.

Y es que no hay que olvidar a equipos como el Xperia Z, HTC One, Lumia 920, o el mismísimo BlackBerry Z10. El mercado de la telefonía móvil es cada vez más sofisticado y lo que es más importante es que los medios hemos dejado de acuñar el manido término de 'iPhone killer' en referencia a un posible smartphone que arrebatara el protagonismo al móvil de Apple. Ha sido como algo casual: los de la manzana parece que han sido desplazados del epicentro y esta circunstancia ha pasado desapercibida para casi todos, pero no para Apple. El mismísimo Phil Schiller saltó al estrado en una declaración con pocos precedentes criticando amargamente a Android a pocas horas de la presentación del S 4. Fue como una pataleta, una reivindicación del "aquí estamos todavía".

Sin embargo, los rivales han logrado molestar de verdad al omnímodo iPhone y Apple se ha visto situada en una extraña circunstancia en la que no se siente cómoda: la presión sobre el próximo modelo de iPhone. Todo a una carta y mucho en juego.
El problema real al que se enfrentan los de Cupertino es el de las expectativas. El mercado no se va a conformar con un iPhone 5S con un retoque de procesador y cámara como auguran los rumores. La gente espera un nuevo golpe de mano de Apple en este mercado, demostrando que vuelve a recuperar el liderazgo y éste sólo puede llegar a estas alturas mostrando un avance tecnológico no visto hasta la fecha. O mejor aún, una novedad que se presente al mercado de una forma fácil y sencilla de utilizar. Un terreno en el que los de Cupertino se han movido como pez en el agua hasta la fecha, pero ahora la situación es bien diferente. Es una opinión personal, pero uno sospecha que los rivales han avanzado demasiado rápido en este reñido mercado y han pulverizado las expectativas de Apple en lo tocante a imagen y percepción.

No es fácil escapar del ecosistema de los de la manzana: iCloud, AirPlay y un mimo al cliente en sus productos y servicios son argumentos contundentes que conforman una formidable barrera de salida. Pero todos los usuarios tienen un precio, y cuando lo que hay al otro lado del valle se intuye más verde, las opciones de considerar una salida de la red de los de Tim Cook resulta más tentadora. En este sentido, Apple ha dejado crecer casi sin darse cuenta, dos enemigos en su vanagloriado iPhone: un hardware que algunos intuyen ya como "más de lo mismo" (no me atrevo a utilizar el término "limitado", porque tampoco lo es), pero aún, un ecosistema que no ha recibido un buen brochazo desde sus orígenes. Y pesan los años.
Lo malo, como apuntábamos antes, es que secuencialmente toca que el nuevo iPhone sea el fatídico de la 'S'. Ya sabes, mejora de procesador y cámara, todo ello manteniendo el mismo hardware y poco más. ¿Estarán los usuarios del smartphone de Cupertino dispuestos a dar el salto al nuevo modelo si este es el caso? ¿Se verán tentados a respirar el aire fresco y renovado que proponen otras plataformas? Hay un resquicio para la esperanza, al menos en lo que toca a iOS: el carismático Jony Ive dirige ahora los designios de la plataforma y este amante de la perfección podría sorprender con una interfaz renovada y sobre todo, muy funcional. Sin embargo, conociendo a Apple, lo más seguro es que el cambio sea conservador y poco transgresor para evitar una fuga de millones de usuarios acostumbrados a los iconos y gestos de la plataforma.

Y por último, nos agarramos como clavo ardiendo a las previsiones de una prestigiosa analista de Morgan Stanley: habrá cambios de calado en este modelo, y serán rompedores. Esta atrevida voz ha descrito esta mejora como una "killer feature" que podría suponer un nuevo golpe de mano de Apple en este mercado. Como no podría ser de otra manera, uno se apunta con los ojos cerrados a este vaticinio, con la convicción, además de que Apple debe presentar en su próxima keynote no un iPhone mejorado, sino simplemente espectacular.

[Más información: ZDNET, WSJ, Barrons]

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Freemium: Apple, el próximo iPhone tiene que ser espectacular