Microsoft Surface RT, análisis
La mayoría de la gente no lo sabe, pero hubo un tiempo en que Microsoft no sólo desarrollaba software, sino también ordenadores personales. Cuando la generación Xbox aún no se había separado del chupete, los de Redmond estaban enfrascados en la estandarización de la plataforma MSX, cuyo recuerdo perdura en la memoria de los usuarios más veteranos. Desde entonces, la implicación de Microsoft en el desarrollo de hardware se ha limitado a grandes rasgos a su apreciada gama de periféricos y más recientemente también a sus videoconsolas domésticas, que tras años de existencia en solitario comparten ahora catálogo con un nuevo miembro de la familia Microsoft: Surface.

Presentado hace varios meses en Los Ángeles tras una gestación mantenida en el más absoluto de los secretos, Surface RT llega al mercado en el momento más crítico en la historia de Microsoft. Los ordenadores de sobremesa y los laptops están comenzando a ser desplazados por una nueva generación de dispositivos portátiles más sencillos y económicos, pero que ofrecen básicamente todas las funcionalidades que demanda el consumidor medio: navegación a través de internet, juegos y capacidades multimedia. Esta avalancha representada por el factor forma tablet está siendo combatida por los fabricantes de ordenadores con una serie de productos híbridos que combinan las características táctiles de sus enconados rivales con bases-teclado al estilo laptop, y entre todos ellos Surface se erige como la referencia.

Hasta el momento Microsoft ha anunciado dos versiones: un modelo con CPU Core i5 y Windows 8 Pro, comercializado por ahora en un puñado de mercados (EEUU, Canadá y China), y otro con corazón ARM y Windows RT, con una difusión más extendida. Esta última variante es la que ocupa ahora nuestra atención.

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Vistazo en vídeo


[Nota: El chasis del Surface RT es de magnesio y no de aluminio como se indica en la primera mención.]




Hardware


Hay muchos tablets en el mercado, pero ninguno con la calidad de construcción de Surface ni su capacidad para transmitir la extraordinaria solidez de cada uno de sus componentes. No sólo es un producto bien hecho, sino que además se siente en las manos como tal. Igualmente destacable es el trabajo realizado por Microsoft para diferenciar a su retoño de los incontables rectángulos de plástico y metal que saturan el mercado, pero vayamos por partes si te parece.

A primera vista Surface RT no es exactamente una sílfide, aunque tampoco es el modelo más grande que ha pasado por nuestras manos. Su carcasa de magnesio posee unas dimensiones relativamente generosas, con 27,4 cm de largo, 17,2 cm de ancho y 0,94 cm de grosor. También es apreciable su peso, de 680 gramos, aunque ni por asomo se nos ocurriría decir que Surface peca de obeso. Microsoft ha utilizado para su construcción una técnica denominada Vapor Mg, que dota a su exterior con un tacto único, extraordinariamente sólido y sin embargo más delgado del que sería posible con otros procesos de producción. Esta sensación de calidad percibida forma parte de la propia esencia del diseño de Surface RT, yendo desde la forma en la que se han achaflanado los bordes del tablet para facilitar su transporte (ciertamente se cansan menos las manos que llevando cualquier otro tablet al azar) al propio sonido de su base plegable integrada, que se cierra sobre la parte trasera del tablet con un ruidoso "clac". Da la impresión de ser un mecanismo robusto y duradero, que no se romperá fácilmente aunque lo trates con cierto descuido.


El tema de los puertos posiblemente sea uno de los más interesantes. A diferencia de la inmensa mayoría de sus competidores, Surface RT incorpora un auténtico conector USB 2.0 para usar pendrives, discos duros o cualquier impresora compatible con Windows RT, que no son todas, pero sí unas cuantas. Básicamente casi cualquier dispositivo USB convencional funcionará sin problemas, lo que supone un rotundo plus a favor del tablet de Microsoft. No muy lejos del puerto USB se sitúa una salida de vídeo que podrás usar con cables microHDMI (Microsoft nos señaló hace tiempo que no usan esa denominación porque el orificio donde se encaja el conector no es 100% fiel al estándar) y la interfaz de carga, mientras que en el lado opuesto encontramos el conector de audio. En la parte baja del tablet reside un gran conector propietario de seis puntos que ahora mismo sólo sirve para acoplar cualquiera de los dos teclados disponibles. Tanto el puerto de carga como el inferior son de tipo magnético y permiten que los periféricos se acoplen con gran firmeza. El conector de carga está pensado para iluminarse tenuemente durante la carga del dispositivo, mientras que la base de seis puntos se aferra a los teclados con auténtica tenacidad.

Los orificios punteados de los lados no son ranuras de ventilación, sino los altavoces. Como en tantos tablets, se limitan a estar ahí en caso de que los necesites. Algo parecido sucede con las dos cámaras de fotos incluidas, que poseen sensores de 1,2 megapíxeles. Ninguna de estas cámaras cuenta con el apoyo de un flash LED, y como podrás ver en su apartado correspondiente, sus prestaciones son muy pobres.

Saltando a la pantalla, Microsoft ha escogido para la versión RT de Surface un panel de 10,6 pulgadas y 1.366 x 768 píxeles de resolución. La densidad de píxeles brindada no es precisamente digna de elogios considerando lo que estamos viendo en estos momentos en la parte alta del segmento Android o en iOS, y de hecho, resulta imposible no apreciar minúsculos dientes de sierra o el propio punteado de los píxeles. Este efecto se disimula bastante bien una vez llegados al escritorio Metro de Windows RT, que con su diseño minimalista y cuadriculado no se presta especialmente a este aserrado visual, pero no quita para que sea perceptible en aplicaciones y el escritorio convencional del sistema operativo.

En el lado positivo, tanto la riqueza de los colores (cabe destacar la profundidad de los tonos más oscuros) como el brillo son excelentes (400 nits), haciendo gala de una elevada luminosidad que facilita su uso en exteriores, mientras que el panel LCD cuenta con una capa protectora de Gorilla Glass para que no tengas un miedo excesivo a los arañazos. También son realmente buenos los ángulos de visión, que es algo a tener en cuenta si, como en Engadget, has de escribir acurrucado entre el sillón de un tren o avión y la típica mesita plegable de ergonomía testada para hobbits.


Es en este tipo de circunstancias donde también se agradece el punto de apoyo plegable incluido en la propia carcasa, que en combinación con cualquiera de los dos teclados disponibles (más detalles en su propia sección de este artículo) convierten a Surface RT en un auténtico salvavidas a la hora de trabajar en cualquier momento y en cualquier lugar. No te creerás lo bien que funciona como máquina de productividad pura y dura hasta que lo pruebes. Tan sólo podemos sacarle una pega a este soporte, y es que cuenta con una única muesca para desplegarlo. Está situada en el lado izquierdo y hace que abrirlo con la mano derecha pueda ser un poquito más difícil de lo que debería (aunque no imposible).

Fijándonos más allá del exterior, Surface RT hace uso de un hardware sobradamente familiar para los usuarios de Android. NVIDIA ha suministrado su SoC Tegra T30 a Microsoft para dar vida a este tablet con marcada orientación laboral, mientras que la memoria RAM cuenta con un total de 2 GB. Esta combinación se muestra sorprendentemente rápida a la hora de cargar Windows RT, que pone en pantalla la cuadrícula de su escritorio en poco más de 20 segundos y permite mover sus baldosines con una fluidez tan elevada como la de cualquier tablet x86. Donde las cosas empiezan a flaquear es dentro de las aplicaciones y a la hora de sacar el escritorio tradicional, pero ya hablaremos de esto un poco más adelante.


La memoria de almacenamiento de Surface RT es de 32 ó 64 GB, ampliable mediante tarjetas microSD usando un lector bajo el punto de apoyo de la carcasa. Se ha hablado bastante sobre la capacidad real de Surface, dado que la memoria anunciada no coincide con la disponible, al reservar Windows una partición especial para restaurar el sistema en caso de catástrofe o formateo. En nuestra unidad de 32 GB teníamos un total de 13 GB libres a nuestra disposición con el software instalado de serie. Te avanzamos en cualquier caso que será difícil que los llenes...

El apartado de conectividad está bien resuelto, aunque sin sorpresas. Surface RT es compatible con WiFi 802.11 b, g y n (con MIMO 2x2), así como con Bluetooth 4.0. Lo que no tiene ni como opción es una ranura para introducir una tarjeta de datos, así que ve pensando en hacer una pasarela WiFi con tu móvil o a limitar su uso online en lugares con una red disponible.

Pantalla



Resulta difícil comprender (y ahora mismo incluso vender) un producto claramente enfocado a la parte más alta del segmento con una pantalla de resolución HD, pero el hecho es que en Microsoft no han querido tomar parte en la guerra de los ppp que con tanto fragor están librando otras compañías. Los 1.366 x 768 píxeles del Surface RT se quedan por tanto cortos frente a la competencia, e incluso podrían suponer un pesado lastre a la hora de seducir a esos consumidores que prestan una atención tal vez desmedida en los números de las fichas técnicas. En el lado positivo, Microsoft ha escogido un panel realmente bueno para su tablet base.


La pantalla de Surface RT tiene totalmente integrado el elemento táctil y con la superficie LCD para conformar una única capa más delgada, que a su vez está protegida por una lámina de vidrio Gorilla Glass. Este proceso de construcción tiene un beneficio añadido: se mejoran los ángulos de visión (que están entre los mejores que hemos podido ver) y la capacidad de uso en exteriores, que es de por sí bastante elevada gracias a sus 400 nits de brillo y la reducción de reflejos. El resultado es muy, muy bueno; tanto que sorprende de sobremanera comprobar cómo una pantalla tan modesta en píxeles puede ofrecer un uso más gratificante que otras con una resolución mucho mayor. Los colores de la pantalla de Surface RT también están situados en la parte alta del segmento, con unos negros especialmente profundos y un buen equilibrio en las tonalidades.

Como decíamos, el único problema serio que encontramos a la pantalla del Surface RT es su resolución. ¿Qué ha podido hacer que Microsoft se incline por dejar a su tablet más asequible en relativa desventaja frente a modelos todavía más económicos? Bien, por una parte tenemos el asunto del posicionamiento en el mercado, dado que Surface Pro puede justificar mejor su precio con un panel Full HD, y por el otro tenemos que considerar el rendimiento: saltar a 1.920 x 1.080 píxeles obligaría a su SoC Tegra 3 a meter el overdrive, mientras que el incremento en el consumo energético se opondría diametralmente a la filosofía de Windows RT. Si tuviéramos que ser especialmente quisquillosos a la hora de buscar puntos negativos, tal vez podríamos añadir que nuestra unidad de pruebas mostraba una pequeña fuga de luminosidad en la parte inferior de la pantalla, justo encima del logotipo de Windows. Sólo se apreciaba con la pantalla totalmente en negro, así que no podemos considerarlo algo preocupante.

Software y prestaciones



Ha llegado el momento de ponernos realmente serios, caballeros. Con la nueva generación de procesadores Snapdragon aterrizando en estos momentos, Samsung despuntando gracias a sus nuevos Exynos Octa y sobre todo NVIDIA promocionando Tegra 4 como la plataforma definitiva para tablets de alto rendimiento, es posible que tengas la duda de qué tal responde el hardware de Surface RT. Después de todo, Tegra 3 se desenvuelve con gallardía en Android y ha demostrado ser un SoC bastante aceptable, pero estamos hablando de Windows, una plataforma tradicionalmente exigente en cuanto a prestaciones dados sus orígenes peceros. Así que.... ¿qué tal funciona este Surface RT? Empecemos diciendo que no es nada sencillo poner cifras a su rendimiento.


Si tuviéramos que nombrar una característica que defina la experiencia de uso de Windows RT, esa no sería la fluidez de metro o su aceptable uso de la batería, sino la desesperante falta de aplicaciones. Tanto es así que a día de hoy no existe un benchmark o método común que podamos utilizar para examinar con lupa el rendimiento del hardware. Sabemos que 3DMark está en camino, porque así lo anunció la gente de Futuremark hace tiempo, pero hasta ahora es imposible analizar las prestaciones de los dispositivos Windows RT sin utilizar métodos algo artesanales y potencialmente inexactos.

Resignados pues a tener que hacer este análisis sin herramientas precisas, podemos contarte que Surface RT arranca Windows en frío en poco más de 20 segundos, lo que no resulta excesivo. También hace un gran trabajo moviendo la cuadriculada interfaz "moderna" de Windows y ejecutando la inmensa mayoría de las (pocas) aplicaciones disponibles para la plataforma; hemos notado que algún programa trastabillaba de forma mínima y sin motivo aparente (Cocktail Flow, por ejemplo, finaliza algunas animaciones de forma algo abrupta), pero nos queda la duda de si esto no será un fallo por parte de los desarrolladores. Todas las aplicaciones instaladas de serie, incluyendo Bing, Internet Explorer, las apps de noticias e información meteorológica, etc. funcionan tan sumamente bien (y sin que importe cuantas haya abiertas; ni nos molestábamos en cerrarlas) que creerás encontrarte ante un ordenador de escritorio. No hemos apreciado ralentizaciones incómodas ni fuimos testigo de bloqueo alguno. Los juegos disponibles hasta la fecha en la tienda de Windows también funcionan correctamente, aunque de nuevo, un buen número de ellos son ports de títulos ya disponibles en otras plataformas desde hace tiempo y no particularmente exigentes.


Windows RT es rápido y estable como cualquier equipo x86... hasta que abandonamos Metro y nos vamos al escritorio. Situados frente a la tradicional interfaz de Windows es cuando de alguna forma Surface RT nos recuerda que es un tablet diseñado para competir con la marabunta Android y no un Ultrabook disfrazado de tablet; algo tan sencillo como abrir el explorador de archivos implica una ligera pero apreciable demora, los iconos se dibujan a plazos y el funcionamiento general de Windows se torna súbitamente más lento. Sigue siendo eminentemente usable y el renderizado de los gráficos -aunque evidente- no llega a dejarte con los brazos cruzados como lo hicieron aquellos primeros y afortunadamente casi olvidados netbooks, pero el contraste entre la fluidez de la nueva interfaz de Windows y su antiguo entorno gráfico resulta algo desconcertante (algo que comparte con los tablets movidos por un chip Atom; quien busque la máxima velocidad ya puede tener cuidado con las opciones x86 más asequibles).

¿Y para qué podríamos querer saltar al Windows de toda la vida siendo este un dispositivo táctil? Bien, pues para empezar, porque Windows RT viene con una versión (casi) completa de Office. Y eso hace que Surface RT valga su peso en oro en determinados entornos profesionales. Word, Excel, PowerPoint y OneNote están ahí con virtualmente todas sus funciones; sólo se echa en falta Outlook, que en cualquier caso llegará dentro de unos meses para completar el paquete ofimático más usado del mundo. Para los que nos dedicamos a esto de ejercitar las falanges de forma profesional, resulta todo un placer encender Surface, pinchar un disco USB con nuestros documentos del trabajo y seguir redactando documentos como si estuvieras delante de un PC con Windows cualquiera. Sí, has leído bien: puedes conectar un pendrive igual que en PC normal. O un ratón Bluetooth con funciones táctiles. O una impresora de los cientos soportadas por Windows RT. Son estas pequeñas cositas las que nos recuerdan lo mucho que todavía tienen que progresar Android e iOS para equipararse con un sistema operativo como Windows. Su faceta productiva se ve reforzada por los excelentes teclados oficiales de Microsoft, de los que te hablaremos en mayor detalle a continuación. En el lado negativo, el escritorio convencional de Windows RT sólo sirve para ejecutar Office, acceder a las opciones de configuración más complejas y explorar el disco duro; no hay compatibilidad con aplicaciones para Windows 8, así que ahí acaba prácticamente el uso que se le puede dar al escritorio tradicional.


El plano de la autonomía también quiso depararnos una sorpresa. En Engadget utilizamos un archivo de vídeo con un bitrate concreto para simular una carga de trabajo constante y relativamente ligera en nuestros equipos de pruebas; reproducimos el archivo en bucle, desactivamos ciertas opciones de ahorro de energía que puedan falsear los resultados y lo dejamos rotando hasta que el dispositivo muere de inanición. Bien, Surface RT se negó a reproducir el WMV que usamos por defecto para los equipos con Windows. Pero no sólo eso: tampoco se quiso tragar el MP4 genérico que normalmente reservamos para Android y otros sistemas operativos. Fue necesario recomprimir el MP4 (lo que alteró ligeramente el bitrate) para que Surface RT pudiera reconocerlo y comenzar las pruebas. Resulta realmente desconcertante que Windows RT tenga problemas para reproducir algo tan sencillo como un MP4 o un WMV corriente y moliente a baja resolución, pero así son las cosas. Con el nuevo archivo generado (en un ordenador de sobremesa, dado que Windows RT no tiene un programa de edición de vídeo que pudiera realizar la conversión) dejamos a nuestro Surface RT abandonado en un rincón mientras mirábamos el reloj: finalmente el sistema se apagó tras un poco más de 10 horas. Nada (pero nada) mal para un tablet con Windows... aunque para ello tuviéramos que dar tantísimas vueltas.

Los problemas experimentados para analizar la duración de la batería sirvieron también para comprobar uno de nuestros principales temores: Surface RT es prácticamente inútil como dispositivo multimedia avanzado. Esto es así porque la selección de codecs y el soporte de contenedores son a todas luces insuficientes, pero también lo es el número de reproductores disponible. Ve olvidándote de que Media Player Classic existe, porque no lo encontrarás para Windows RT. Reproducir un MKV sin pasar por caja es casi misión imposible (sólo hay un par de apps de pago que lo soportan y su funcionamiento no es para tirar cohetes; mobile.hd es la que mejor resultado da, pero no es compatible con audio DTS y tiene otras carencias importantes), como también lo es tratar de ver una película a 1080p con un buen bitrate. Es cierto que la pantalla no alcanza dicha resolución, pero no menos cierto resulta que tener que recomprimir tu colección de películas para que se lleven bien con Surface no resulta una opción adecuada (y será mejor si te olvidas de los subtítulos). Por fortuna los vídeos de YouTube se ven bien, aunque por algún motivo la selección de las opciones de reproducción y el manejo de múltiples pestañas en Internet Explorer implique una demora apreciable. Afortunadamente VLC para Windows RT ya está en desarrollo, así que confiamos en que las críticas contenidas en este párrafo sean irrelevantes tan pronto como llegue a la tienda de aplicaciones. Cruzamos los dedos.

Cámara de fotos y vídeo



Si el rendimiento multimedia de Windows RT es poco satisfactorio, las cámaras utilizadas por su tablet oficial no son mucho mejores. Microsoft ha querido integrar dos sensores de 1,2 megapíxeles en Surface RT, pero ninguna de ellas ofrece una elevada calidad. Las fotos muestran colores poco realistas y una falta de definición pobre incluso si comparamos los resultados con tablets Android de corte relativamente modesto. Seguimos pensando que usar un tablet como cámara de fotos es algo ridículo y que esta es una opción que debería existir principalmente para esos momentos en los que no puedes desenfundar la compacta o el teléfono, pero ni aun así resulta excusable la pobre calidad fotográfica ofrecida por Surface RT.

Fotos de ejemplo con Surface RT

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La grabación de vídeo no es mucho mejor. Incluso a 800p (el máximo admitido; 720p también es una opción) la imagen aparece presenta una evidente falta de detalle y fidelidad cromática. Curiosamente, la captura de sonido resulta bastante más satisfactoria que la de vídeo.

Podemos añadir como colofón que el vidrio utilizado por Microsoft para proteger el sensor de la parte trasera se ensucia con mirarlo. Tendrás que llevar un pañuelo de papel en el bolsillo si no quieres que termine lleno de dedazos, aunque visto lo visto, perderás menos tiempo si directamente sacas el teléfono cuando necesites tomar una foto rápida.



Creemos que no hace falta decir mucho más sobre este apartado. Puedes echar un vistazo a las muestras de ejemplo para ver mejor el desempeño de las cámaras de Surface.

Accesorios



Surface RT viene mondo y lirondo en cuanto a accesorios; el único dispositivo aparte del tablet que encontrarás en la caja será el adaptador de corriente. Sus teclados opcionales, sin embargo, forman parte integral de la experiencia, hasta el punto de que nos es imposible sugerir la compra de un Surface sin uno de estos magníficos periféricos. Las unidades de análisis eran británicas; las unidades comercializadas en los países de habla hispana vendrán con nuestra querida letra eñe.

Diseñados con el mismo aprecio por la calidad que el propio tablet, los teclados de Surface se disimulan cuando no están siendo utilizados en forma de funda para la pantalla. Hay dos versiones disponibles, cada una con sus pros y sus contras: Touch Cover, fabricada en poliuretano y con un grosor de sólo 3,2 milímetros, y Type Cover, más gordita y con teclas tradicionales en lugar de táctiles.


Comenzando por el Touch Cover, con un precio de 119 euros, podemos arrancar diciendo que te costará encontrar una funda-teclado de tipo táctil que sea más cómoda de utilizar. Así de claro. Aunque durante nuestra primera toma de contacto pensábamos que solo sería apropiada para redactar mensajes cortitos, ejerciendo más veces que no de simple cubierta protectora, tras cinco minutos de aclimatación el Touch Cover resulta ser un teclado sorprendentemente capaz y agradable. Tanto es así que luego nos costó regresar al Type Cover, cuando en un principio era nuestro favorito.

Las teclas están correctamente espaciadas y su construcción sin fisuras hace que sea resistente a posibles salpicaduras. Su textura es ligeramente porosa, casi como si fuera goma cortada o un fieltro compactado (esto hace que tienda a retener un poco de polvo) y aunque su funcionamiento es táctil, las teclas se comprimen muy ligeramente al tacto para proporcionar una ligera respuesta a nuestras pulsaciones. Posiblemente lo más inesperado del Touch Cover es que no pierde pulsaciones por el camino si tecleas suavemente, pero tampoco registra cualquier roce en su superficie. Microsoft ha dado con el equilibrio perfecto.


El Touch Cover tiene un pequeño trackpad en la parte inferior. No es especialmente bueno y sólo soporta gestos a dos dedos, así que probablemente te limitarás a usarlo cuando estés trabajando con Word y no tengas un ratón a mano. Para el resto de las aplicaciones resulta bastante más cómodo pasar el dedo por la pantalla.

A diferencia del Type Cover, que sólo está disponible en España en negro, el Touch Cover también se ofrece en azul y blanco (en otros países se puede adquirir en rosa y rojo de forma adicional).

Quienes vayan a hacer un uso más ofimático de Surface RT tienen a su disposición el Type Cover, que se comercializa a un precio de 129 euros. Este teclado es ligeramente más grueso (6 mm en total) y cambia su construcción de poliuretano táctil por unas teclas de plástico liso más convencionales. No se puede comparar con un buen teclado en isla al estilo de Lenovo, pero resulta agradable al tacto y tiene el beneficio innegable de ofrecer un pequeño recorrido que hace más sencillo escribir a ciegas sin cometer errores.


Frente al Touch Cover tiene dos inconvenientes que podemos destacar. El primero de ellos es que el espaciado de las teclas resulta algo reducido, de forma que es necesario trabajar con él durante un tiempo para poder sentirse totalmente a gusto con él (es curioso, pero uno se amolda más rápidamente al Touch Cover). El segundo tiene que ver con el uso de piezas mecánicas; dado que las teclas ofrecen un auténtico desplazamiento, no resulta tan cómodo dar la vuelta al Type Cover y trabajar en modo táctil con las teclas haciendo contacto con la mano utilizada para sujetar el tablet. De hecho, corres el riesgo de que con el tiempo las teclas adquieran formas (nuestra unidad de pruebas ya tenía varias teclas ligeramente desigualadas justo donde uno pondría la mano).

El trackpad del Type Cover es un poco distinto del utilizado por la versión táctil. Los botones tienen activación física y la superficie de desplazamiento, más suave y precisa, posee unas dimensiones superiores dentro de su pequeñez, pero el resultado es a grandes rasgos el mismo.


En ambos casos, los teclados resultan ligeros, cómodos de manejar y se anclan con fuerza al tablet. Aparentemente Microsoft metió horas de trabajo en conseguir el "clac" perfecto para su sistema de sujeción magnética, y nos lo creemos a pies juntillas. Los Touch Cover y Type Cover son, sencillamente, la envidia de sus rivales. Nos quitamos el sombrero.

Conclusión



El Surface RT ha entrado en contienda cuando el fragor de la batalla no podía ser mayor. Necesita plantar cara al avance de una nueva generación de dispositivos que amenazan con dejar en la cuneta a gran parte del mercado informático tradicional, y para ello se apoya en una calidad de construcción soberbia unida a una marcada faceta productiva. Lamentablemente la falta de aplicaciones de Windows RT sigue siendo preocupante, hasta el punto de que la ausencia de un buen programa de retoque fotográfico hace imposible confeccionar un artículo técnicamente tan sencillo como el que estás leyendo sobre estas líneas. Y si hablamos del apartado multimedia, está claro que a Windows RT todavía le queda un largo camino por recorrer hasta poder compararse con sus rivales.


En estos momentos Office es su mayor y casi única baza. La competencia aquí es minúscula, pero tan importante como es la suite ofimática de Microsoft a nivel empresarial e incluso educativo, la inmensa mayoría de la gente necesita algo más que rellenar casillas en Excel. Windows RT, sencillamente, no está creciendo a nivel de aplicaciones como debería. Otro aspecto que nos hace desconfiar del futuro de Windows RT como plataforma de productividad es la dificultad para convencer a los departamentos de sistemas de las compañías para que porten sus programas de Windows x86 a RT. En estos momentos, Windows RT es una mesa con tres patas, pero lo que es más preocupante: también es el peor enemigo de Surface RT, un dispositivo tan brillantemente construido como contradictorio en lo más profundo de su ser. Ni siquiera Windows Phone tuvo que levantar una losa tan grande.

Por supuesto, Surface también tiene mucho que ofrecer. Ahora mismo no hay un tablet con un aspecto más sólido y robusto, una realización tan esmerada ni las posibilidades de conexión que ofrece Windows RT, tan limitado como pueda ser en otros aspectos. Por no hablar de esos teclados. Esos magníficos teclados pensados para pasar horas redactando documentos en Word sin necesidad de tener cerca un enchufe. Con todos sus defectos, Surface RT es un producto que pide a gritos que lo quieras, y estamos seguros de que más de un usuario habrá sucumbido al impulso después de pasar un ratito a solas con él. Es comprensible.


Así las cosas, Surface RT es un tablet tan extrañamente definido que nos resulta imposible recomendarlo al windowsero medio. Ahora mismo la única clientela segura para Surface RT son los ejecutivos y estudiantes que sólo necesitan un buen tablet para componer documentos de Office y leer cómodamente alguna revista en las estrecheces de un tren o avión. Quien busque esa polivalencia de navaja suiza que caracteriza a los productos Windows convencionales y no priorice tanto la batería, será mejor que mire tablets como el ThinkPad Tablet 2 de Lenovo... o espere pacientemente al lanzamiento del Surface Pro, que desde hace tiempo nos tiene relamiéndonos con fruición.

Surface RT está disponible en España con 32 GB y 64 GB de almacenamiento, ofreciéndose en forma de tablet independiente (479 y 579 euros respectivamente) o acompañada de la funda teclado Touch (579/679 euros). A finales de mayo saldrá a la venta en México, y antes de que termine el mes la versión Pro será comercializada en España.

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15 Comentarios

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César

Hola! Enhorabuena por el análisis, relamente interesante.
Me gustaría saber si se puede conectar a internet a través del puerto usb con un pendrive internet everywhere.
Gracias.

27/07/2013 4:58 PM Reportar abuso rate up rate down Responder
Irwin G

Hola..El día de hoy, tuve en mis manos una surface RT y la verdad que me enamore de su construcción y bajo peso , su soporte integrado y casi me desmayo al ver como se salia el teclado y luego se dobla como un protector...Una maquina hermosa, hermosa...Yo tenia sony vaio duo 11, pero el peso y el windows 8 son desastrosos...asi que me compraría esta maquina..para mis salidas de casa y el portatil para todo lo demas...pero hay que ver s hay mas software...disponible

01/07/2013 1:18 AM Reportar abuso rate up rate down Responder
jmdo

Excelente artículo.
Penoso tablet.
A esperar al Pro.

04/05/2013 6:51 PM Reportar abuso rate up rate down Responder
victorvs

Madre mía Alberto, uno de los mejores análisis que he leído en mi vida!! Se nota que le pusiste mucho empeño :D

En cuanto al Surface RT, como me temía es un tablet cuyo mayor inconveniente es la actual falta de apps... Por cierto, una pregunta: ¿Cualquier aplicación metro que funcione en Windows 8 x86 funciona en Windows RT? ¿O además de estar en interfaz metro tiene que estar programada de forma diferente para ejecutarse en ARM?

03/05/2013 7:49 PM Reportar abuso rate up rate down Responder
1 Respuesta al comentario de victorvs
Alberto B

Exacto, desgraciadamente tienen que estar portadas a RT para que funcionen. Si las apps Metro de W8 funcionaran en RT las cosas sería mucho, mucho mejores (no es que haya un quintal, pero sí son muchas más).

06/05/2013 12:25 PM Reportar abuso rate up rate down Responder
sergioq4

Alberto, te seguía en es.autoblog.com, y desde allí leo frecuentemente engadget (de a poco está desplazando a celularis.com, pero sigo allí por las notas de latinoamérica, Arg, precisamente).
Este es el primer análisis que leo y debo decir (como muchos que ya comentaron), que me pareció EXCELENTE!!! Es como si ya hubiese tenido la Surface en mis manos. Da gusto leer, cuando escribe con pasión por lo que hace.
Saludos

02/05/2013 11:28 PM Reportar abuso rate up rate down Responder
1 Respuesta al comentario de sergioq4
Alberto B

Gracias por tus palabras :)

03/05/2013 5:06 AM Reportar abuso rate up rate down Responder
hponcej

Para seudo productividad(el office me parecere insuficiente) me quedo con la note 10.1 con el lapiz y la doble pantalla, me esperare a que llegue la surface de verdad ahí si que esta la diferencia

02/05/2013 7:10 PM Reportar abuso rate up rate down Responder
hube

¿La actualizaron antes de hacer el análisis? un amigo la compro en USA a los pocos días de que salio y han salido como 4 actualizaciones y dice que ahora va mucho mejor.

Lo que si es lamentable es la falta de soporte para todos los formatos de vídeo.

Como primer intento no esta nada mal pero deben pulir Win RT. Espero que con Windows Blue mejore bastante o la tendrán difícil remontar.

02/05/2013 4:17 PM Reportar abuso rate up rate down Responder
1 Respuesta al comentario de hube
Alberto B

A España ha llegado tan tarde que ya venía "casi actualizada". De todas formas los parches que le metí nada más llegar a mis manos introdujeron mejoras interesantes. Windows RT está corto de apps por todas partes, pero al menos Microsoft le está dando mucho apoyo, que se agradece.

Saludos.

02/05/2013 4:36 PM Reportar abuso rate up rate down Responder
Alex

No tengo el Surface RT, pero parece como si lo hubiera tenido. Un análisis de 12 sobre 10, si señor! Mi mas sincera enhorabuena al redactor.
Por otra parte, y refiriéndome al tablet en si, si no tuviera el ecosistema Apple como tengo ya, el Surface RT y el Windows Phone ya habrían caído.
Microsoft tiene que despegar en el tema de apps, porque si no, un sistema excelente (para tablets al menos) se quedará en la cuneta, lo cual es realmente una lástima.
Saludos!

02/05/2013 4:12 PM Reportar abuso rate up rate down Responder
djrebo

es uno de los análisis mas imparciales que he visto, si señor así tenían que ser todos y no poner bonito todo y si acaso sacarle una cosilla de mierda. lo que esta bien esta bien y lo que esta mal esta mal.

enhorabuena Alberto ;)

02/05/2013 3:13 PM Reportar abuso rate up rate down Responder
carl.hofferber

Como propietario de una Surface puedo decir que han cambiado totalmente mis prioridades. Con mi antigua android no podía ser productivo, sólo valia para navegar y jugar a angry birds... con RT el salto es no sólo cuantitativo también cualitativo, he pasado a ser productivo de verdad con una Tablet y no necesito cargar con un portátil o estar en un pc para hacer mi trabajo diario.

02/05/2013 2:55 PM Reportar abuso rate up rate down Responder