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Samsung Galaxy S 4, análisis

Y por fin está aquí. Samsung ha conseguido crear tal expectación con los lanzamientos de sus smartphones Galaxy S, que, a estas alturas, decir que el S4 es un terminal anhelado es quedarnos cortos. Muy cortos. Este nuevo androide tuvo su puesta de largo en Nueva York, donde el terminal se presentó por todo lo alto haciendo gala de un aspecto bastante parecido a su antecesor pero que traía una buena cantidad de nuevas funcionalidades bajo el brazo. Ahora es el momento de comprobar si dichos aditivos son suficientes para conquistarnos, o por el contrario Samsung ha estado apretando demasiado a la gallina de los huevos de oro.

¿Nos acompañas a descubrirlo? Pues no dudes más y echa un ojo tras el salto. Comenzamos a destripar el Galaxy S 4 en 3, 2, 1... ¡ya!

Vistazo en vídeo


Diseño



Sin duda ha sido uno de los aspectos más criticados en el Galaxy S 4. El terminal de Samsung bebe mucho (quizás demasiado) del diseño de su antecesor, el Galaxy S III, lo que ha generado cierta disconformidad entre los usuarios. A diferencia del cambio sufrido entre el modelo SII y el SIII, el salto generacional en esta ocasión es bastante discreto en su aspecto exterior, encontrándonos con un smartphone que vuelve a apostar por las esquinas marcadamente redondeadas, una tecla física central (ahora algo más alargada) y una espalda ligeramente curvada, donde la cámara vuelve a ocupar la zona central superior de la superficie.

El teléfono sólo ha crecido unas casi inapreciables 0,2 pulgadas, de manera que, a la hora de agarrarlo, la sensación es también similar, encontrándonos ante un teléfono que llega a ser manejable con una sola mano y que no pone problemas para una sujeción cómoda. Pese a ello, hay una diferencia algo más llamativa si nos fijamos en su grosor, dado que su perfil ahora se ha rebajado hasta los 7,9 mm, ayudando a que se sienta más ligero que esos únicos 3 gramos reales que en verdad le diferencian del S3. Quizás lo que menos nos guste de la experiencia de sujeción sea lo increíblemente resbaladiza que resulta su espalda –en serio, el peligro de que termine en el suelo es alto con este S4-, cuyo acabado es de brillante (¡con efecto espejo!) y estiloso plástico.


Porque sí, Samsung ha vuelto a apostar por este material que tantas pasiones (buenas y malas) desata en su nuevo buque insignia, dotando eso sí a la carcasa de este Galaxy de un atractivo entramado que lo diferencia de sus hermanos. Este original dibujo, además, servirá como aliado perfecto para disimular las huellas de nuestros tocones dedos. Lástima que no sirva igual de bien para los arañazos, y es que la parte trasera de este Galaxy S 4 parece ser algo más delicada en este aspecto, habiéndonos encontrado ya con un par de arañones indeseables en su superficie.

Ya que andamos por la espalda del teléfono, acabaremos el repaso señalando el resto de elementos presentes. Como ya hemos señalado la zona superior se encuentra presidida por la cámara, ligeramente sobresaliente de la superficie. Que la cámara quede tan expuesta es algo que nunca nos ha terminado de convencer, pero parece que Samsung no piensa cambiar –de hecho, diríamos que cada año lo ha ido destacando aún más. Bajo el sensor se aloja el flash LED y unos milímetros más separado se emplaza el logo de la firma, en relieve plateado, lo que provoca que no pase desapercibido al tacto pero sí algo más a la vista. El resto de la carcasa se mantiene inundada por el descrito entramado hasta llegar a la esquina inferior, donde encontramos uno de los altavoces del equipo.

Pasando ya a los bordes (de color plata con efecto cepillado), no hay mucho que destacar. La parte superior da acceso al puerto de 3,5 mm y al sensor infrarrojo, mientras que la inferior tiene el habitual puerto microUSB y uno de los micrófonos del smartphone. El control de volumen se encuentra a la derecha, muy discreto pero con suficiente recorrido para que sintamos bien la pulsación; mientras que en la derecha se encuentra el encargado de encender y/o bloquear el terminal. Efectivamente, y a pesar del mimo que han dedicado a su cámara como luego veremos, no hay botón dedicado para el disparo de fotos y vídeos –aunque podremos configurar el de volumen para realizar disparos.

Ya hemos dicho que en la zona frontal se vuelve a encontrar un botón físico, situado, cómo no, bajo la imponente pantalla de 5 pulgadas de este Galaxy. A cada lado también volvemos a tener las conocidas teclas táctiles retroiluminadas para el manejo de Android, muy bien integradas con el marco del teléfono, que, de nuevo, vuelve a apostar por un llamativo entramado para no dejar tan plana su cara delantera. Arriba de la pantalla tenemos el logo de nuevo de la firma, varios sensores, la cámara frontal y un altavoz en acabado plata brillante, lo que hace juego con el botón físico (también rodeado de un embellecedor de similar apariencia) y con los dos marcos que rodean el teléfono (uno por la parte frontal y otro en la trasera (casi metiéndose en el borde y delimitando precisamente estas dos zonas).


Hacía tiempo que no hablábamos de los embalajes de los teléfonos, pero hoy haremos la excepción. El S 4 viene en una compacta caja de cartón -nos recuerda mucho a la del Xiaomi Phone 2 -, cuyo dibujo impreso imita a la textura de la madera. En su interior, además del terminal, encontramos el cable para datos, un adaptador de corriente, unos auriculares, unas almohadillas de recambio y la típica documentación del teléfono con garantías y guías de uso.

Características técnicas



Antes de pasar a hablar de su pantalla, su cámara o el rendimiento del equipo, no está de más hacer un rápido repaso a todas las prestaciones técnicas que se leen en la ficha técnica de nuestra unidad de análisis. De esta forma, podrás situarte mucho mejor en los puntos clave de su anatomía antes de adentrarnos a detallar el resto de cualidades.

Samsung Galaxy S 4
Sistema operativo Android Jelly Bean (4.2.2)
Pantalla 5 pulgadas
Tecnología Super AMOLED
PenTile
Cristal Gorilla Glass 3
Resolución panel 1.920 x 1.080 píxeles (441 ppp)
Procesador Qualcomm Snapdragon 600 quad-core a 1,9 GHz
RAM 2 GB
Almacenamiento 16 GB + microSD
Tarjeta SIM microSIM
Redes HSPA+ y LTE
Conectividad HSDPA y LTE
NFC
Cámara trasera 13 MP BSI con autoenfoque, uso simultáneo con cámara frontal
Grabación de vídeo 1080p
Cámara delantera 2 MP
Sensores A-GPS, GLONASS, acelerómetro, luz RGB, brújula digital, proximidad, barómetro, giroscopio, temperatura y humedad, gestos y magnético
Batería 2.600 mAh
Prestaciones especiales Sensores de gestos y movimiento ocular
Medidas 136,6 x 69,8 x 7,9 mm
Peso 130 gramos
Precio 699 euros


Una pequeña observación, por cierto, sobre el almacenamiento del equipo. Tal y como se han hecho eco en algunos foros y medios, los 16 GB de memoria que contiene el Galaxy S 4 no son en realidad 16 gigas exactos. Esto no es ninguna sorpresa, ya que evidentemente Samsung tiene que guardar en algún sitio todo su paquete de software y herramientas varias para el buen funcionamiento del smartphone. Lo sí llama un poco más la atención es que, en esta ocasión, la parafernalia de los coreanos ocupa casi el 50% de la memoria de almacenamiento del teléfono, de forma que de los supuesto 16 GB con los que se comercializa, solo 9,15 GB son realmente operativos para que guardes tus cosas -puedes ver la notificación en esta captura. Vas a tener que echar mano de tarjeta microSD si pretendes almacenar mucho...

Pantalla



Samsung se mueve como pez en el agua en el mundo Super AMOLED, de forma que a la hora de dotar a su terminal de una nueva pantalla, no ha tenido dudas y ha apostado por él. No solo eso, además ha subido a la resolución de la pantalla (frente al S3) hasta 1080p, de forma que convierte al S4 en el primer terminal del mercado con una pantalla con tecnología OLED en Full HD.

Como podrás imaginar, con semejante carta de presentación todos los elogios son pocos para la pantalla de este equipo. A la viveza de sus colores (de la que quizás los más puristas no sean muy partidarios) y su gran contraste, se suma además la mejor resolución de pantalla posible para un smartphone actual, arrojando una densidad de 441 píxeles por pulgadas. Atrás quedan las dudas acerca de la calidad de imagen debido a su condición PenTile, un formato de patrón de subpíxeles que, al menos en esta ocasión, no inciden de forma negativa en el resultado final.


La definición de imagen también resulta estar a la altura y su comportamiento bajo el sol no supone ningún problema. En cuanto al brillo es posible controlarlo para subir o bajarlo, además de seleccionar un modo automático que lo ajustará de manera inteligente (y efectiva) según la luz ambiental –es lo que han bautizado como Adapt Display.

Su cristal responde de forma realmente buena al tacto de nuestros dedos (¡incluso si llevamos guantes!), ofreciendo una alta sensibilidad y respuesta a las acciones que ejecutemos sobre él.

Software



Y llegamos a otro de los grandes momentos de este análisis. Samsung se ha esforzado por dotar al Galaxy S 4 de toda una buena colección de nuevas prestaciones a nivel de software, de forma que no es de extrañar que le dediquemos más atención de la que en principio se esperaría (dado que Android y TouchWiz son ya dos viejos conocidos por aquí).

Sobre la versión Jelly Bean (4.2.2) del SO del robot verde, los coreanos vuelven a apostar por una interfaz que se ha convertido en toda una seña de identidad de la casa. TouchWiz ofrece un gran despliegue de medios y opciones para sacar provecho al terminal, complementando muchas veces las propuestas androides y amenizando simplemente en otras. Los que vengan por tanto de smartphones anteriores de la firma no se sentirán extraños ante aplicaciones como Notas, S Voice o Play Movies, que de nuevo vuelven a formar parte de la lista de opciones en el menú del terminal.


Al mismo tiempo, se toparán también con nuevas propuestas como por ejemplo S Health. No hay que ser muy espabilado para darnos cuenta de la fiebre que hay en el mundo tecnológico por las aplicaciones y dispositivos relacionados con la salud y la actividad física, de manera que la introducción de un título como este casi ni nos coge de sorpresa. Con esta app podremos llevar un control de nuestras calorías diarias, a través de tres parámetros: Podómetro, Entrenador y Registro alimenticio. Con el primero, como su nombre bien indica, podemos contar los pasos dados, logrando obtener además feedback sobre las calorías quemadas. Con el Entrenador, podremos seleccionar el tipo de actividad realizado (dentro de una larga lista de deportes) y el tiempo que hemos estado en movimiento, para igualmente calcular nuestro gasto calórico. Finalmente con el Registro alimenticio, es posible introducir los alimentos que comemos (incluso fotografiarlos y etiquetarlos a lo Facebook), de manera que podamos llevar un registro de las principales comidas del día y comprobar si llegamos o no a una meta de ingesta calórica diaria (configurada previamente y calculada según nuestra altura y peso –aunque siempre podrás modificarla según tus necesidades y objetivos, claro). Junto a estos tres grandes pilares de monitorización tenemos además la posibilidad de saber la calidad ambiental, pudiendo consultar la temperatura y humedad en una sección creada para ello.


Evidentemente no se trata de una herramienta 100% fiable: para llevar un control más exacto de nuestro gasto es necesario contar con accesorios adicionales (como por ejemplo una banda que controle nuestras pulsaciones y lo transmita a la app), y para saber la ingesta real de calorías de alimento, el peso (no registrable en S Health) se convierte en un dato fundamental –no es lo mismo una gran rebanada de pan integral que una rebanadita pequeña. Aun así, se trata de una prestación interesante, de cierta utilidad para los que busquen un registro no muy riguroso de su actividad y con la ventaja (frente a otras apps similares), de que está totalmente integrado con la interfaz del equipo –de hecho, cuenta incluso con widget.

Samsung Hub también ha irrumpido en el ecosistema de la casa para intentar amenizarte el día (y de paso sacar tajada del asunto, claro). Este servicio no es más que un nuevo centro de accesos para las descargas de contenidos, dando vía para entrar a comprar música ("Catálogo de música"), vídeo ("Tienda de películas"), libros ("Librería"), juegos ("Tienda de juegos") y material de aprendizaje ("Tienda aprendizaje"). Cada sección ofrece así sus propios títulos, previsualizaciones (como en el caso de las películas, con la posibilidad de ver los trailers) e incluso la descarga, cómo no, de títulos gratuitos para incorporar a nuestro teléfono.


Tampoco podemos pasar por alto S Translator. Con el objetivo de que el idioma no sea nunca una barrera para ti, Samsung ha incorporado un traductor que no solo se encarga de ayudarnos con la barrera lingüística por escrito; también lo hace a nivel oral aplicando el soporte de reconocimiento de voz. De esta forma, podremos dictar lo que queremos traducir al teléfono y tras ello, el S Translator se encargará de darnos el equivalente al idioma que hayamos elegido tanto por escrito como de forma auditiva. Desgraciadamente el grado de acierto no es del 100%, de forma que no siempre lanza resultados totalmente acordes con lo dictado. Aunque puede convertirse en una herramienta de utilidad, nunca debemos por tanto olvidar que no es perfecta y que también puede arrojar fallos.

Con la presentación del Galaxy S 4, Samsung también aprovechó para introducir Group Play, que permite crear una sala virtual a la que se podrán apuntar otros equipos y acceder así a los archivos que se compartan en ella. No solo eso, la habitación sirve de plataforma para poder compartir la pantalla del smartphone principal a modo "escritorio compartido" -de forma que se puede mostrar las acciones que se realicen en ella con los demás-, así como de lanzador para jugar o para reproducir la música que el smartphone principal elija.

No podemos dejarnos en el tintero WatchON. Gracias a esta app podremos usar nuestro teléfono como mando a distancia (incluye sensor infrarrojo) y controlar así el televisor de casa tras su pertinente configuración. Nada nuevo bajo el sol respecto a otras apps disponibles en el mercado, pero no deja de ser reconocible que Samsung haya conseguido integrar bastante bien la interfaz, con una configuración muy sencilla y rápida y un planteamiento atractivo (se incluye incluso información sobre horarios de programas de la parrilla televisiva).


Estamos hablando mucho de las nuevas aplicaciones que estrena TouchWiz, pero el S4 es algo más que eso. Su entorno también viene ahora con importantes y novedosos soportes para movimientos, gestos e incluso para nuestros ojos.

Seguro que ya has escuchado en varias ocasiones hablar de los Air Gesture pero no terminas de entender cuál es exactamente su función o lo que implica. Pues bien, ahora es el momento de que todo te quede más claro. "Air Gesture", una función encargada de detectar gestos específicos sobre el sensor del terminal. Este se encuentra situado sobre la pantalla y es capaz de detectar movimientos a un máximo de 7 cm de distancia. Dentro de Air Gesture, tenemos varias opciones a configurar: Quick Glance, que muestra información relevante de nuestro teléfono cuando este está apagado con solo pasar la mano sobre el sensor; Air jump, que permite navegar por una página de arriba a abajo ; Air browse, facilita el pase de elementos (anterior y siguiente) moviendo la mano de izquierda a derecha (dentro de esta función también hay varias opciones donde poder aplicar esta cualidad); Air move, para mover accesos directos entre pantallas; y Air call-accept, que, como su nombre indica, te permite aceptar llamadas entrantes con solo mover la mano sobre el teléfono.


¿Te gustan los gestos sin tocar la pantalla? Pues aún hay más. Samsung también ha incluido en un teléfono la llamada función Air View -casi hay que coger apuntes para no liarse con tanto concepto "Air". Gracias a ella podremos visualizar información útil cuando colocamos el dedo sobre la pantalla. Esta cualidad podremos disfrutarla por ejemplo para ampliar partes de páginas webs a modo de lupa, para visualizar el tiempo transcurrido en una barra de progreso o, donde posiblemente más llamativa es su acción, a la hora de visualizar contenidos dentro de carpetas o links (por citar solo dos ejemplos). El problema que quizás podemos encontrar en este tipo de gestos es que a veces responden más a una demostración llamativa que a una opción útil. Resulta muy atractivo ver cómo a la hora de posar nuestro dedo sobre la carpeta de fotos, se muestra una previsualización en miniatura de ellas, pero, quizás a veces resulte más rápido entrar y salir de ella que dejar nuestro dedo "sobrevolando" durante unos segundos la pantalla.

Los movimientos también son un elemento fundamental de la nueva forma de entender el Galaxy S 4, aunque muchos de ellos ya estaban presentes en su hermano el SIII. Levantando, inclinando, desplazando o girando el teléfono podremos seleccionar llamadas perdidas y mensajes, aplicar zoom en la Galería, movernos por una imagen cuando esté ampliada o silenciar una llamada entrante, respectivamente. Y estos son solo algunos ejemplos. El deslizamiento de la propia mano sobre la pantalla también puede ser un recurso útil por ejemplo a la hora de hacer capturas de pantalla, aunque corres el peligro de seleccionar sin querer algún punto activo del panel al posar la mano. Como pasaba en el SIII, será cuestión de cogerle el truco.

Finalizamos el repaso por las novedosas cualidades hablando del reconocimiento de nuestros ojos. Bajo la función Smart Screen se engloban las diferentes posibilidades que tenemos para que el smartphone sea capaz de detectar nuestros movimientos oculares. Gracia a ellos podremos por ejemplo conseguir que un vídeo en reproducción se pare durante al retirar la vista de la pantalla y que se reanude una vez que volvemos a mirar al terminal. También nuestros ojos colaborarán, junto a la inclinación del S 4, en una lectura más cómoda de los textos (desplazándose hacia abajo o hacia arriba para seguir facilitándote el hilo de seguimiento a la hora de leer). Al igual que comentábamos con S Translator, el funcionamiento no hila fino al 100%, de forma que no es de extrañar que alguna vez pueda dejarnos colgado mientras que enseñamos a nuestro amigo cómo un video se para al no estar mirando tu querido S 4. El porcentaje de acierto es en cualquier caso realmente alto, lo cual no quiere decir que sea una función algo innecesaria (¿cuánto tardas en darle al "pause" con el dedo?).


Lo mejor de todas estas prestaciones descritas es que pueden seleccionarse o no según las preferencias del usuario, de manera que si tanto gesto o movimiento te abruma, siempre podrás activar aquellas que realmente te gusten o te sean útiles para manejarte con el terminal.

Ahora podremos elegir también dos tipos de pantalla de inicio: la Estándar y la Sencilla. Mientras que la primera es la que hasta ahora hemos descrito, la segunda da paso a una interfaz muy básica, de iconos enormes y aspecto casi infantil. Supuestamente busca ofrecer un entorno más intuitivo y sencillo de manejar, aunque al mismo tiempo nos resulta contradictorio la idea de apostar por un salto generacional como el S4 para luego bajarle las tuercas rebajando precisamente buena parte de sus cualidades de software -que para algo forman parte del atractivo de este teléfono. No es mala idea, pero quizás case poco con un smartphone que aspira a tanto como este Galaxy de alta gama.

En esta ocasión se han señalado algunas de las prestaciones más destacadas del terminal por ser novedosas en el entorno Galaxy, pero no por ello queremos dejar de mentar al menos otras cualidades propias de TouchWiz que también pueden disfrutarse en este teléfono como la función Dual Screen (para usar dos aplicaciones de forma simultánea a pantalla partida), el acceso directo a una barra lateral de apps o la multitud de widgets disponibles para hacer de nuestro entorno un lugar aún más útil si cabe. Tampoco debemos olvidar el acceso a Quick Settings, una función en realidad propia de Android 4.2, pero que TouchWiz también se encarga de adornar, posibilitando alterar el orden de los iconos y ofreciendo muchos más accesos directos.

Cámara



Dentro de las nuevas prestaciones a nivel de software del Galaxy S 4, encontramos indudablemente las referentes al apartado de la cámara. Samsung vuelve de nuevo a tirar de megapíxeles, dotando a su buque insignia de un sensor de 13 MP a priori bastante capaz de salir airoso de cualquier situación.


Aunque los resultados obtenidos no muestran una superioridad sobre otros modelos del mercado, la cámara del Galaxy S 4 se comporta perfectamente en todo tipo de situaciones, algo que ha ayudado a que, a la hora de valorar el conjunto, consiga una puntuación bastante alta. Ofrece un rendimiento muy correcto en la gama cromática, la definición de las imágenes es muy buena y su rendimiento en situaciones de poca luz es más que notable. Es cierto que los resultados del Lumia 920 son más atractivos a simple vista, pero analizándolos bien muestran imágenes algo saturadas respecto al Galaxy S 4. Algo en lo que sin lugar a dudas el de Samsung sale victorioso es en la definición (en la foto del S 4 se pueden apreciar los orificios de la cadena -imagen superior-), aunque echamos en falta un poco más de contraste en la imagen final.


A la hora de fotografiar en escenas por la noche, nos ha llamado la atención el excelente trabajo del modo nocturno. Esta función realizará un ajuste en la imagen que reducirá el ruido y la precipitación de la toma, pero lamentablemente perderemos definición. Se trata de un modo muy útil cuando andemos escasos de luz, pero hay que saber elegirlo en el momento adecuado si no queremos perder detalles. Aunque una vez más se ve superado por modelos como el Lumia 920 o el buen hacer del HTC One.

Pero no podemos decir nada en contra de la cámara. Sus 13 megapíxeles trabajan ofreciendo un rendimiento espectacular, y el magnífico acompañamiento del software hace que la experiencia fotográfica sea una función más a tener en cuenta en este completísimo terminal.





Como decíamos, esta cámara no destacaría demasiado frente a otras del mercado (recordemos que el Xperia Z también incluye un sensor de similar resolución, al igual que el Optimus G –del que por cierto te ofreceremos también pronto su análisis), si no fuera también por la inclusión de una buena colección de nuevas opciones a nivel de interfaz.

De esta forma, encontramos por ejemplo una de las funciones más publicitadas por la propia Samsung, Dual Camera, que nos posibilita utilizar de manera simultánea la cámara trasera y la delantera –y alternar las imágenes entre los dos marcos que se muestran en pantalla. ¿La utilidad de dicha alternativa? Amenizar un poco más las capturas, evitando las (a veces ridículas) autofotos.


En la misma línea de más curiosidad que utilidad, tenemos también opciones como Sound&Shot, que captura una foto con el añadido de 9 segundos de sonido; Foto animada, una imagen fija con objetos en movimiento (a imagen y semejanza de alguna app ya disponible en el mercado); o Drama, que se encarga de tomar una secuencia de un sujeto también en movimiento para darnos una divertida escena fusionada -como la que te dejamos a continuación.


Otras quizás con más interés a nivel fotográfico propiamente dicho serían algunas tan tradicionales como el modo HDR, el mencionado modo Noche, o la función Panorámica. También nos parece tremendamente útil (y eficaz) el modo Borrado, que se encarga de guardar la mejor foto después de eliminar objetos móviles de 5 capturas consecutivas. Funciona sorprendentemente bien.

No queremos dejar de mencionar Best Photo, que toma varias capturas consecutivas para elegir en la que salgamos mejor, y un sucedáneo de esta misma idea, Best Face, que selecciona la mejor foto de cada persona en una imagen de grupo tras 5 capturas consecutivas.

Lo mejor es que todos los modos nuevos vienen con su correspondiente nota explicativa (que se muestra antes de la selección) así como con un breve tutorial (que puede seleccionarse para que no vuelva a mostrarse) una vez que elegimos alguna de las opciones disponibles.


Rendimiento y batería



Antes de pasar a una conclusión final, debemos terminar de repasar dos aspectos fundamentales en todo equipo autónomo que se precie: su rendimiento y la duración de batería.

En cuanto a la primero, durante la realización de este análisis, Samsung nos sorprendió con el lanzamiento de una actualización de software, destinada precisamente a una mejora de rendimiento y a corregir el lag que de vez en cuando el terminal presentaba. Lo cierto es que nosotros no hemos prácticamente acusado dicha pega -y por ende, tampoco hemos notado diferencia tras instalar la actualización-, encontrándonos con una ejecución fantástica y con una excelente integración de recursos técnicos y software. No es de extrañar, ya que Samsung ha sabido conjugar estos dos pilares de forma acertada en ocasiones anteriores, pero nunca sobra reconocer al César lo que es del César. Nos molesta eso sí la obsesión que a veces observamos por introducir florituras innecesarias, apostando por transiciones que muchas veces ayudan más a estorbar que a conquistar. La propia pantalla de bloqueo viene por defecto con un resultón modo de desbloqueo que, a pesar de ser atractivo, hace tener la sensación de que el teléfono responde de forma más lenta. Una suave y bonita transición con nuestro dedo que seguro que más de uno acabará quitando -sí, para tu tranquilidad, se puede.


Por lo demás, el arranque de aplicaciones, el despliegue de medios, la reproducción de contenidos... se dan de forma fluida y sin atascos de ningún tipo, incluso a la hora de buscarle un poco más las cosquillas al teléfono como cuando usamos la pantalla partida (Dual Screen) o dejamos a flote la reproducción de un vídeo mientras seguimos moviéndonos por los menús en un segundo plano. El S4 no se inmuta.

Para acompañar estas sensaciones, no está de más que pasemos una ronda de benchmarks al smartphone, de manera que podamos comprar de forma más objetiva los resultados del Galaxy S 4 y su procesador Snapdragon 600 frente a la competencia -y frente a su antecesor, el S3. Echa un ojo a la siguiente tabla y saca tus propias conclusiones.

Samsung
Galaxy S 4
Samsung
Galaxy S III
HTC
One
Sony
Xperia Z
Quadrant 12.366 5.233 11.879 7.674
Vellamo 2.092 2.040,6 2.429 2.194
AnTuTu 25.043 9.770 19.704 17.525
SunSpider 0.9.1 (ms)* 1.076,8 1.943,9 1.199,7 1.884
CF-Bench 26.510 13.110 25.432 17.752
GLBenchmark* 41 15 34 29
*SunSpider: las puntuaciones más bajas son mejores (ms)//*GLBenchmark: mod. Egypt 2.5 HD Offscreen (fps)


Mucha máquina y muchas apps, pero ¿cómo incide todo este trote en la autonomía del terminal? Pues igual que en cualquier otro equipo de la misma generación. Utilizándolo la mayor parte del tiempo sobre WiFi, el teléfono arroja una buena marca consistente en un día y unas 8 horas sin necesidad de enchufe (reproduciendo vídeos, descargando y enviando emails, consultando y recibiendo notificaciones de redes sociales, usando el podómetro S Health durante una hora e instalando varias aplicaciones). Esta hazaña, sin embargo, no se repite si tiramos de 3G, momento en el que las mismas actividades provocan que nuestro S4 necesite un chute de energía al final de la jornada. Para qué engañarnos; muchos hemos llegado a acostumbrarnos a introducir en nuestros hábitos antes de dormir el de poner a cargar nuestro teléfono, de manera que la autonomía del S4 no tendría que suponerte ningún problema –al menos ninguno más que el que podría causarte cualquier otro equipo de su generación.

Si te interesa un dato algo más directo, nuestros compañeros de Engadget en inglés realizaron una ronda continua de prueba de batería a su Galaxy S 4 (reproducción en bucle de un vídeo con el brillo al 50%) apuntando un resultado de 9 horas y 15 minutos de aguante, 17 minutos más que la lograda cuando analizaron el Galaxy SIII.

Conclusión



El Galaxy S 4 ha centrado (y con ello arriesgado) su interés en un mayor desarrollo de las posibilidades de software, dejando un poco más de lado la novedad a nivel de diseño. No es ningún delito; Apple repite un planteamiento similar cada dos generaciones de su iPhone, y, hasta la fecha, el truco les ha funcionado. Una puesta a punto con un procesador cuatro núcleos y una pequeña subida de RAM han sido suficientes para engranar una máquina que, junto a un SO e interfaz potentes, hacen del S 4 uno de los teléfonos más atractivos del mercado.


Quizás le falla el diseño (la eterna disputa entre el plástico y no plástico), algo en lo que el Xperia Z sale ganador, pero por ejemplo este último no goza de la pantalla Super AMOLED de los coreanos, que consigue dejar al teléfono de Sony algo ruborizado. TouchWiz vuelve a ser, como siempre, una cuestión de gustos, aunque a nivel de integración, se le nota cada vez más maduro y en mejor comunión con Android, el sistema que inteligentemente gobierna este S 4.

El tema del reconocimiento de gestos resulta algo más peliagudo. Nos encontramos ante una tecnología que sin duda llama la atención por su buen hacer (casi siempre) y que abre un nuevo mundo de posibilidades de interacción pero, pasadas las primeras semanas de novelería, siempre nos invade la misma pregunta: ¿quién no pulsará la tecla para comprobar de inmediato una notificación en lugar de sobrevolar la mano por la pantalla y esperar unos segundo a que la información requerida aparezca?

En cuanto a la cámara, los resultados hablan por sí solos. El Galaxy S 4 no decepciona, ofreciendo un rendimiento a la altura de sus competidores y disfrutando de una colección de nuevos modos de los que quizás muchos sepan sacar más partido que cuando hablamos de los referidos gestos, y por donde Samsung podría encontrar un buen filón para engatusar a posibles compradores.

El Samsung Galaxy S 4 puede ya adquiriese con el apoyo de distintas operadoras, así como libre, por un precio, en España, de 699 euros.



[Carlos Martínez colaboró en la realización de este análisis]

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