En Freemium, José Mendiola opina sobre la situación actual del mundo de la tecnología
Freemium: ¿Estamos ante el fin de las contraseñas?
Es un hecho: en los smartphones almacenamos mucho más que la mera lista de contactos y agenda del día. Son un segundo cerebro y llevan en sus entrañas buena parte de nuestra vida diaria que no se escapa a la 'retina' de la cámara del móvil o al alcance los WhatsApps: desde fotos familiares, claves de acceso a distintas webs, correo electrónico o contenido de nuestra cuenta bancaria... todo que a mano de quien pueda ponerse delante de la pantalla del terminal. Por todo lo expuesto, parece de sentido común que bloqueemos el acceso a la pantalla de alguna manera, para evitar que esta información tan sensible caiga en manos ajenas en caso de robo o pérdida.

Sin embargo, el sencillo gesto de bloquear el acceso al móvil con un código o patrón es llevado a cabo por una minoría, y el grueso de los usuarios llevan sus móviles desprotegidos. Y no estamos hablando de cualquier cifra: un estudio llevado a cabo por McAfee pone de manifiesto que apenas el 30% de los propietarios de smartphones los protegen con una contraseña.

¿Cómo es posible que sean minoría los que optan por garantizar la privacidad del contenido de su dispositivo? Hay muchos factores que determinan este pernicioso hábito, pero todo esto podría cambiar, y mucho antes de lo que pensamos.
Sacar el móvil del bolsillo y tener que teclear un código o dibujar un patrón en pantalla es un engorro que muchos usuarios no están dispuestos a asumir. Hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones tenemos las manos ocupadas o estamos atentos a otra cosa, con lo que el hecho del desbloqueo del móvil supone un extra que muchos no aceptan. Pero antes de que cantes victoria pensando en aquella tercera parte de usuarios consecuentes con su seguridad, el estudio desvela otro dato demoledor: muchos de ellos emplean el consabido '1111' o '1234' como puerta de entrada a sus datos más personales. Y apuntábamos que soplaban vientos de cambio, y es que parece que por fin estaríamos más cerca que nunca de acabar con el pesado trámite de teclear en la pantalla un código.

La sorpresa ha llegado de una empresa muy preocupada con la seguridad, y de hecho, este factor es crítico para que su negocio siga funcionando: PayPal. El jefe de seguridad de la compañía y al tiempo presidente del consorcio FIDO anunció algo que muchos estábamos deseando escuchar hace tiempo: las contraseñas tienen los días contados. Según este directivo, los passwords migrarán hacia un método mixto que combine software con sistemas biométricos de forma que la entrada física de códigos o patrones sean cosa del pasado. La sola idea de tocar la pantalla del móvil para desbloquearlo con todas garantías de seguridad se antoja como un sueño dorado demasiado bueno para ser real. Pero lo es.
El indiscreto anuncio por parte de Paypal sólo quiere decir que esta tecnología y método de validación serán habituales entre los usuarios en un plazo de tiempo muy corto. Por otro lado, además de cómodos, los sistemas biométricos son mucho más seguros que los peligrosos passwords que pueden ser leídos o crackeados. Y por si faltara poca guindilla al asunto, en las mismas declaraciones el propio Barret abrió la caja de los truenos al sugerir que Apple podría universalizar la tecnología del consorcio FIDO, o dicho de otra manera, que el próximo iPhone contaría con un sistema biométrico de acceso (algo que no nos pilla por sorpresa). Estas sabrosas declaraciones no terminaron aquí, puesto que este locuaz directivo remató la faena afirmando que habría "varios móviles" que llegarían al mercado con este avance. Y este mismo año.

[Más información: Time, Kolo8]

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