Sólo podemos comenzar a imaginar el ambiente que se respira en las oficinas de Microsoft después de que Don Mattrick haya dado un giro de 180 grados a la estrategia de DRM para la Xbox One. De un plumazo, todo el trabajo de los últimos meses, tal vez años, se ha ido a la papelera, probablemente junto a las promesas de control de contenidos que ya habían realizado a los estudios de desarrollo. ¿Y cómo afecta esta decisión a los consumidores? Pues en un principio de forma bastante positiva: se podrán usar juegos de segunda mano sin supervisión alguna, se eliminarán los bloqueos regionales y ya no hará falta que la consola se conecte a internet cada 24 horas. Pero también habrá algunas pegas con las que seguramente no contabas.

Debido a la cancelación del sistema de DRM, algunas de las características más importantes de Xbox One han desaparecido de la lista de funciones disponibles de lanzamiento. Por ejemplo, ya no será posible compartir tus juegos con hasta diez familiares para que puedan disfrutar de tu colección en sus casas, y lo mismo sucederá con la posibilidad de jugar usando una copia instalada en la consola, dado que ahora el disco necesitará estar en la bandeja de la consola para ejecutarse. Esta última característica podría ser modificada más adelante, pero necesitará una actualización del sistema funcionar.

Marc Whitten, jefe de producto de Xbox, ha declarado que estos cambios (que a un efecto práctico equiparan el DRM de la Xbox One al de la Xbox 360) también afectarán a otra característica notable de la consola: ya no se podrán descargar copias digitales de los juegos que has comprado en formato óptico. Por supuesto, nada ni nadie te impedirá adquirirlos directamente como descarga digital si eres de los que no quieren hacer colección de discos.

Curiosamente, las novedades en la estrategia de DRM de Microsoft introducirán algunos beneficios inesperados. Por ejemplo, si te llevaras un juego a casa de un amigo y al marcharte no le dejaras el disco prestado, tu amigo tendría la oportunidad de comprar el juego en formato digital sin descargarlo de Xbox Live, dado que ya estaría instalado en el disco duro de su consola.

Pese a todo, Whitten cree que la mayoría de los usuarios de una Xbox One usarán sus funciones online, y señala que los planes de Microsoft permanecen en gran medida sin cambios.

Creemos que la mayoría de la gente usará la consola en su estado conectado, sacarán partido a todas esas funciones. Sus juegos estarán actualizados, alternarán entre contenidos, tomarán parte en partidas inteligentes todo el tiempo, transmitirán contenido por stream... y además también tendrán la oportunidad de, si se van de vacaciones o están en un lugar con una conectividad pobre, de usar la consola de forma distinta. Sinceramente, creo que estamos añadiendo funciones. Creo que estamos añadiendo a la consola una mayor capacidad de elección. No veo que estemos perdiendo cosas.


Conocidas las novedades y la letra pequeña, te dejamos con la pregunta de rigor: ¿ha cambiado tu opinión sobre la Xbox One y sus posibilidades de entrar en tu hogar?

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La marcha atrás de Microsoft cancela la función de compartir juegos de Xbox One con familiares y las copias digitales de los juegos en disco
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