¿Qué hace un antiguo ejecutivo de
Microsoft una vez que se ha cansado de contar sus millones? ¿Cruzar el mundo en un velero? ¿Hacer cola en las oficinas de turismo espacial? Cualquiera de estas opciones son válidas, pero en el caso de Ed Fries, ex-vicepresidente de la división
Xbox, lo suyo es el retrojuego.
A pesar de su imagen de estirado, y cuando no está
esculpiendo figuritas de World of Warcraft con su nueva empresa, Fries se dedica a programar para el
Atari 2600, y siendo uno de los artífices de la compra de Bungie por Microsoft, quiso llevar al Jefe Maestro hacia los pixelados horizontes de la madre putativa de todas las videoconsolas. Lo que comenzó como un proyecto para aprender a programar para la máquina de Atari terminó convirtiéndose en una cuadriculada aventura que debutó el pasado fin de semana en la Classic Gaming Expo, donde Halo 2600 fue presentado con su propio cartucho y todo (tras el salto). Pero dejemos que Fries nos explique la evolución de su obra...
Fue por aquel entonces cuando descubrí la existencia de lo que llamo "Magic Land". Estaba trabajando en un bug relacionado con el enfrentamiento con el jefe [de nivel] cuando me encontré fuera del mapa de 64 habitaciones. Estaba vagabundeando en una memoria que nunca se pensó para que fuera interpretada como parte del mapa, pero el código hacía lo que podía para trabajar con lo que le llegaba. Monstruos extraños y deformes me atacaron en formas aún más extrañas mientras caminaba a través de este estrambótico lugar que había creado sin querer. Dejé un bug o dos en el juego final para permitir que otros pudieran hallar y explorar este extraño escenario como hice yo".