Gracias a ese instinto primario que tienen algunos seres humanos de experimentar con sus dispositivos electrónicos, descubrimos ahora este curioso video casero. En él puedes ver como amarran un
iPhone 3GS a un avión teledirigido para, acto seguido, echarlo a volar y grabar así el (¿bonito?) paisaje de la zona. Si creías que con el teléfono de
Apple sumergido en el fondo de
una piscina lo habías visto todo, tras el salto tienes la prueba de que sus posibilidades aventureras no conocen límite. Por cierto, no olvides la biodramina antes de darle al
play -avisado quedas-.