BMW prestará coches de gasolina a los compradores de un i3 para ahuyentar al fantasma de la autonomía
Es evidente que el precio de adquisición es la gran barrera que está bloqueando la aceptación en masa de los vehículos eléctricos por parte del público, pero no es menos cierto que superado el problema del coste queda otro gran escollo que sortear: la autonomía. Ahora mismo la tecnología de iones de litio hace que los vehículos a baterías sean válidos casi exclusivamente para desplazamientos urbanos (el Tesla Model S sería la honrosa excepción, y ni siquiera el famoso sedán de Elon Musk ha podido evitar totalmente esta polémica), así que BMW ha decidido cortar por lo sano de cara al lanzamiento del i3, ofreciendo vehículos con motor de explosión en préstamo a los compradores de su polivalente eléctrico.




