Freemium: Surface, bueno, bonito y... ¿tardón?

No hubo grandes algaradas. Ballmer se mostró comedido y discreto en el que a buen seguro sería uno de los días más importantes de su carrera profesional. El CEO de Microsoft ha estado últimamente en entredicho y necesitaba un lanzamiento que catapultara definitivamente su figura y las cifras de su empresa en mercados clave. Los de Redmond tenían ya perdida la batalla de la imagen, pero se resistían a un papel de segundones cuando ellos lideran con mano de hierro muchos mercados. Así, Steve Ballmer no dudó en recordar la hegemonía de la firma fundada por Bill Gates en el mundo de los ordenadores y su origen como una empresa de software. Pero el soft no era el plato fuerte de la jornada. El CEO de la firma pronto viró su discurso hacia el hardware, antesala de lo que posteriormente veríamos.
Y no tardó en llegar la estrella de la jornada, o tal vez sí, según se mire. Microsoft contaba ya por fin con su tablet y Surface llegó al mundo. Un diseño impecable y un acabado de altísimo nivel. Ni una sola mención a los rivales en este mercado. De hecho, el gigante presentó el producto como una evolución natural en el segmento del hardware, como si no hubiera inspiración alguna de otras referencias en el mercado. El recién llegado promete y sitúa a los de Redmond en un mercado que le lleva ya varios años de ventaja ¿demasiado tarde o todavía hay huecos para nuevas apuestas? Lo analizamos.















