Al igual que ocurrió el año pasado, el stand de
Fujifilm vuelve a llenarse de nuevas compactas con las que ofrecer un abanico interminable de opciones en el mercado. Si hacemos un rápido repaso a las novedades, nos encontramos con la serie JX, que formado por las JX580 y JX500 nos ofrece prestaciones básicas para aquellos que no busquen complicaciones. Zoom de 5 aumentos, grabación a 720p son sus principales características, siendo la única diferencia entre ellas el sensor y la pantalla, que pasan de los 14 megapíxeles y 2,7 pulgadas de la JX500 a los 16 megapíxeles y 3 pulgadas de la JX580. Por otro lado tenemos la AX550, más sencilla que las anteriores en el apartado estético, pero con un sensor de 16 megapíxeles y zoom óptico de 5 aumentos. Siguiendo la escala, los precios de estas cámaras son de 119,95 dólares, 99,95 dólares y 89,95 dólares respectivamente.
Siguiendo con las familias tenemos las JZ250 y JZ100, con 16 y 14 megapíxeles respectivamente, zoom óptico de 8 aumentos, pantalla de 3 y 2,7 pulgadas y grabación de vídeo a 720p. Con un precio de 149 y 129 dólares, estos modelos se sitúan como la gama intermedia de las compactas de Fujifilm. En un escalón más alto tenemos a las T400 y T350, con opciones más avanzadas como el reconocimiento de escena automático, detección facial y el modo panorámico por movimiento. Ofrecen zoom óptico de 10 aumentos, pantalla de 3 pulgadas y resoluciones de 16 y 14 megapíxeles respectivamente. Verán la luz en marzo con un precio de 179 y 159 dólares.
Y por último no podían faltar los clásicos modelos acuáticos, renovados con las nuevas XP150, XP100 y XP50, unas cámaras rugerizadas que soportan inmersiones, golpes, congelaciones y polvo, siendo la más interesante la XP150 con la integración de un GPS y etiquetado por geolocalización. Estarán disponibles a partir de marzo a un precio de 279, 259 y 199 dólares respectivamente.