HRP-2 aprende a usar los obstáculos en su propio beneficio
Es cierto que existen robots para todos los gustos y colores -con ocupaciones de lo más variadas-, pero desde luego todavía no hay demasiados que sean capaces de aprender a sacar partido a los obstáculos que se encuentran a su alrededor. Precisamente ese es el punto fuerte del HRP-2, un robot humanoide construido por el Instituto Nacional de Tecnología y Estudios Industriales Avanzados (NIAIST) de Japón, cuya principal baza es su capacidad de identificar los objetos que lo rodean para luego "pensar" en la forma de utilizarlos como ayuda en el desempeño de una determinada tarea. Entre sus curiosas hazañas se encuentra apoyarse en una mesa para mejorar el equilibrio antes de chutar un balón, circunstancia que le ha valido en New Scientist para ser comparado con el comportamiento de una persona de edad avanzada. Para averiguar cuánto de merecida -o no- es esta etiqueta, tienes un vídeo demostrativo justo a continuación.
















































