QBO conoce a QBO: Una historia de amor a primera vista
Si hace unas semanas QBO asombraba a internet al saludarse a sí mismo gracias a su sistema reconocimiento visual, ahora el equipo de TheCorpora le ha enseñado a confraternizar con sus congéneres. Para hacerle ver que no se encuentra junto a su imagen tal y como aparecería un espejo, QBO puede emitir un parpadeo de identificación único a través de su nariz, que le permite diferenciar cuándo está viendo su propio reflejo y cuándo se encuentra frente a otro robot. Que en este caso no es uno, sino una, y encima con los rudimentos básicos del flirteo electrónico. Imaginamos que lo próximo será programarle un "¿vienes mucho por aquí?".
El vídeo de QBO demostrando sus dotes de Casanova te espera tras el salto, y si quieres leer una disertación más larga sobre la consciencia robótica, puedes hacer clic en el enlace LEER.


























































