Las pantallas a color de calidad para e-readers se han convertido en el Santo Grial o la piedra filosofal de los amantes de la lectura. Desafortunadamente lo mejor que hemos podido ver hasta hace muy poco son pesadas, frágiles y tragonas pantallas LCD, cuyo excesivo brillo, voracidad energética y notable peso terminan descalificándolas como alternativa para todas esas personas que pasan horas y horas leyendo o simplemente buscan descansar su vista después de pasar todo el día frente a un monitor. Ayer pudimos mostrarte uno de los últimos productos
con e ink a color, y hoy hemos echado un vistazo a las primeras pantallas
Mirasol de carácter comercial.
Por explicar de forma muy somera el funcionamiento de las pantallas Mirasol, lo que hacen estos paneles es reflejar la iluminación ambiental en lugar de utilizar su propia fuente de luz, usando diferencias internas en el reflejo de los rayos de luz parar generar los colores de la pantalla. Por diseño, este tipo de tecnología requiere un consumo virtualmente nulo, ofreciendo al mismo tiempo una elevada velocidad de respuesta; tanto, que sería posible reproducir un vídeo con calidad aceptable en un e-reader Mirasol; algo directamente impensable usando una pantalla e ink.
Los lectores usados por Qualcomm para mostrar el potencial de sus pantallas Mirasol en el CES 2012 estaban basados en un diseño genérico utilizado tanto en Corea del Sur como en China. Es la base del
Kyobo eReader (y en China de los Bambook Sunflower y Hanvon C18), y aunque es rigurosamente cierto que el funcionamiento de este dispositivo
deja que desear, la pantalla es muy legible y agradable de usar.