La pasada
Computex nos sirvió –entre otras cosas- para poner cara a las dos tablets WindPad que
MSI había estado preparando con esmero en los meses previos: una de ellas se decantaba por
Windows 7 y entrañas Atom, mientras que la otra hacía lo propio con
Android y ARM. Pues bien, la compañía ha decidido volver a sacarlas de nuevo a flote para el inminente CES 2011 con sus actualizaciones correspondientes. Según nos comentan los interesados, a primera de ellas es un modelo con pantalla de 10,1 pulgadas y Windows 7 Home Premium, que espera pasar a la historia por ser uno de los primeros dispositivos que funcionen con un Atom
Oak Trail. Andy Tung, responsable del departamento comercial de la compañía afirma que la solución para tablets de Intel supone una mejora tanto en la autonomía de su batería como en el rendimiento, con respecto a los chips Atom actuales, aunque la diferencia "no llega a ser extremadamente significativa". Asimismo, las medidas de la tablet no llegan a alcanzar los 25 mm de grosor, dispone de resolución 1.024 x 600, display multitáctil, puertos HDMI y USB (ambos en formato mini), lector de tarjetas SD y un acelerómetro. Por el momento su precio es todo un misterio, aunque Tung ha anunciado que su baño de multitudes tendrá lugar a principios del 2011.
Por su parte el modelo con Android dispondrá de un chip Tegra 2 dual-core, 10,1 pulgadas en su pantalla, 1.280 x 800 píxeles de resolución y un cuadro de especificaciones similar al dispositivo anterior –aunque para terminar de rematar la jugada incluirá un diseño a prueba de golpes y ligeramente más esbelto. Con respecto a la versión de su sistema operativo, Tung advierte que dependerá de cómo vayan los progresos de Google: si Android 3.0 (
Honeycomb) está disponible en febrero o marzo, este nuevo tablet lo incluirá en su inventario; en caso contrario, aterrizará en el mercado con un bocado de Gingerbread, para no retrasar su salida prevista también para principios de año. En cualquiera de los casos, muy atento a nuestro paso por Las Vegas dentro de unas semanas, porque poco a poco la maquinaria va
poniéndose en marcha.