La justicia francesa da un giro de 180º y prohíbe la venta de flash carts
Malas noticias para los aficionados franceses al software casero. Hace dos años, la justicia gala desestimó una demanda presentada por Nintendo contra varios establecimientos acusados de vender flash carts, tarjetas grabables para la NDS que podían utilizarse para ejecutar software no autorizado, incluyendo juegos piratas. La Gran N alegó en su momento que precisamente ese era su fin esencial, pero el juez dijo que los dispositivos tipo R4 y familia podían también ser usados con fines legítimos como el desarrollo de juegos independientes, y ahí parecía que iba a terminar la cosa.Nintendo, sin embargo, no se conformó con esa decisión, así que recurrió la sentencia, y la semana pasada, el Tribunal de Apelaciones de París le dio la razón. En consecuencia, Divineo SARL y otros cinco establecimientos deberán pagar más de 460.000 euros en multas y una cifra superior a 4,8 millones de euros en concepto de daños, lo que naturalmente, ha dejado a Nintendo más que satisfecha, como prueba la emisión de un comunicado para informar con tono festivo del fallo. Para no variar, la compañía afirma que esta decisión "envía un fuerte mensaje" a las empresas que comercializan este tipo de productos, no sin dejar de indicar que los infractores se arriesgan a penas de prisión y fuertes sanciones económicas.








