Detectar billetes falsos es sencillo; basta con utilizar uno de esos rotuladores "mágicos" o pasarles la lámpara ultravioleta. Hacer lo mismo con las monedas, ya es un poco más difícil. Por suerte para negocios donde se maneja chatarra en cantidades importantes, científicos de la Universidad de Lleida han desarrollado un chivato sencillo y económico capaz de distinguir las monedas de dos euros fraudulentas, que en la Unión suponen el 79% de las falsificaciones detectadas en divisa metálica.
El dispositivo utiliza el sensor óptico de un ratón para capturar el lado común de las monedas, situándolas sobre un "dispositivo de posicionamiento". Una vez observado su relieve, se compara con el genuino mediante un algoritmo desarrollado por la UdL.
La operación, que requiere de un sensor capaz de capturar imágenes a 15x15 en tiempo real, también podría realizarse con una simple webcam, pero según los investigadores, es más barato utilizar las entrañas de nuestras mascotas de escritorio. Del mismo modo, los sensores láser no son recomendables dado que "proporcionan imágenes demasiado amplias". Según sus conclusiones, este simple aparato permitiría al usuario medio detectar falsificaciones "a un nivel similar al de un experto entrenado para ello".