
No es que necesitáramos estudio alguno para saber que puedes sacudir nuestras trémulas lorzas sin peligro con un
taser, pero el doctor William Bozeman y sus colegas han publicado un estudio independiente (financiado por el Instituto Nacional de Justicia de Estados Unidos y seis agencias policiales) que "sugiere que los dispositivos son seguros, causando un bajo número de
lesiones importantes". La investigación fue llevada a cabo en la Universidad Wake Forest, y mostró que en "casi 1.000 casos, el 99,7 por ciento de los expuestos a un taser sufrieron heridas menores, como arañazos y hematomas, o ninguna en absoluto", mientras que el resto terminaron en el hospital.
Como es lógico, Bozeman también admite en el documento que las famosas pistolas pueden causar heridas graves e incluso la muerte en algunos casos, pero al mismo tiempo insinúa que el riesgo es bastante bajo. Ahora, nosotros, seguros y reconfortados por esta nueva información, partimos raudos y veloces a rellenar nuestros impresos para convertirnos en betatesters de esos nuevos
cartuchos eléctricos. Nos han dicho que básicamente te pagan por bailar en una habitación acolchada.
[Vía
Physorg]
[Artículo en
inglés]