Puede que sus nombres los
Vivo Tab y Vivo Tab RT de ASUS no te digan mucho, pero si eres uno de nuestros fieles lectores, tal vez te suenen un poquito más si te decimos que antes se llamaban
ASUS Tablet 810 y
Tablet 600. La IFA se ha convertido en el escenario escogido por unos cuantos fabricantes para presentar las versiones definitivas de los tablets híbridos que ya avanzaban como prototipos allá por el
CES o la
Computex, y eso mismo es lo que ha sucedido con la pareja de la firma taiwanesa.
Las cosas no han variado demasiado desde aquella primera toma de contacto en Taipéi. Ambos siguen montando pantallas de 11,6 y 10,1 pulgadas con 1.366 x 768 píxeles de resolución, pero después de haber pasado un breve rato con ellos, lo cierto es que el modelo con
Windows RT (más pequeño y con un aspecto más prosaico) ofrece un tecleo más satisfactorio que el de su hermano pequeño, con unas teclas a simple vista un poquito más reducidas. En ambos casos el sistema de anclaje es físico, olvidándose pues de los acoples magnéticos que tan dispares resultados obtuvieron en el pasado.
Por otro lado la terminación de ambos modelos dista ligeramente del elevado nivel exhibido por la gama
Zenbook, y es que en Engadget no somos fans de mezclar en las carcasas aluminio con plástico, especialmente si es estriado. Pese a ello (y no vamos a ocultarlo; a veces pecamos de exquisitos), la sensación de calidad está por encima de la media, y tanto la versión Atom como el modelo
Tegra 3 funcionan ejecutan Windows 8 con absoluta fluidez.
Por ahora ASUS sigue sin querer soltar palabra sobre sus precios, así que te dejamos con sus respectivas galerías para que vayas sacándoles brillo con la vista.