Hace apenas unas horas que Vodafone anunciaba a bombo y platillo la llegada del
primer Androide económico a su catálogo de terminales; y ahora
Movistar se toma la justicia por su mano presentando al
Huawei Ivy. El renombrado teléfono (que ya pasó por nuestras manos durante la MWC bajo el apelativo
U8100) tal vez se encuadre en la zona low-cost de la tabla, pero sus especificaciones no están nada mal: hablamos de una pantalla táctil de 2,8 pulgadas, conexiones Bluetooth/WiFi/3G, radio FM y una cámara de 3,2 megapíxeles con flash LED y autoenfoque para capturar fotos y vídeos. Cortesía de la operadora nos encontraremos con una versión personalizada de Eclair (Android 2.1) que permitirá acceder a servicios exclusivos de Movistar y descargar aplicaciones de forma gratuita.
El dispositivo se pondrá a la venta a partir del día 1 de junio, y su precio de salida será de cero euros para portabilidades, nuevas altas y cambios de tarjeta a contrato; del mismo modo, quienes ya sean clientes podrán hacerse con uno a través del programa de fidelización por puntos (podrás consultar todos los detalles en nuestra galería).
Actualización: Hemos añadido una segunda galería del terminal en nuestras manos para que lo conozcas con algo más de detalles. En cuanto a la impresión general, merece la pena destacar su ligereza y fácil agarre, siendo un terminal bastante cómodo de llevar y manejar. Sus prestaciones, como sabes, son muy básicas, de manera que el cambio en comparación con otros grandes androides es notable, pecando de ser algo lento en su respuesta -repetimos: estamos muy-mal-acostumbrados- y de ofrecer una pantalla resistiva que no ofrece la sensibilidad que desearíamos (aunque se agradece la retroalimentación háptica). Las teclas virtuales con el terminal en vertical resultan algo pequeñas, siendo más cómoda la pulsación cuando se utiliza de manera apaisada. Su calidad de audio en conversación es óptima, ofreciendo un buen altavoz, y en cuanto a su autonomía, permite un uso medio (correo, navegación,..). del teléfono durante unos dos días completos. En resumen, un terminal, nos repetimos, muy básico, pensado para gente que no busca grandes prestaciones en su teléfono, y que encuentra su mayor lastre en la pantalla resistiva --aunque, ya sabes, es cuestión
de dedos.