Los retretes Bluetooth de Lixil dejan que tu Androide tire de la cadena por ti
El Satis G, que pasa por ser el tope de gama, no sólo se limpia sólo con chorros de agua a presión, sino que elimina los malos olores usando la tecnología de ionización Plasmacluster de Sharp. Su punto más destacable es sin embargo el uso de la aplicación móvil My SATIS compartida con el modelo Satis S, que permitirá saber cuántos litros de agua llevas gastados, descargar la cisterna vía Bluetooth (ideal para los usuarios con fobia a las bacterias... hasta que descubran que sus teléfonos móviles son peores que una placa de Petri) y llevar un completo diario fecal que puede convertirse en una "divertida forma de controlar la salud recogiendo el estado de tus deposiciones cada día"; unas palabras que jamás hubiéramos esperado leer.
Lixil lanzará sus nuevos inodoros por entre 199.500 y 389.550 yenes (unos 1.810-3.530 euros/2.400-4.650 dólares al cambio), con la promesa de que la aplicación My SATIS estará disponible en enero para teléfonos Android Gingerbread en adelante.
















