Los aficionados a los relojes (o simplemente al buen diseño industrial) y que además tengan un
iPad, posiblemente se habrán percatado de que el nuevo reloj de
iOS6 es sospechosamente familiar. Tal vez demasiado. Esto es así porque se trata de una réplica prácticamente exacta del famoso
reloj de la empresa estatal Ferrocarriles Federales Suizos (SBB-CFF-FFS por siglas completas en alemán, francés e italiano), creado en los años 50 por el diseñador Hans Hilfiker. No es de extrañar por tanto que ni la compañía ni Mondaine Watch Group, que posee la licencia de fabricación, hayan levantado una ceja más que la otra al ver la nueva aplicación de reloj de Apple, y ahora están pensando en cómo solucionar el asunto sin que la sangre llegue al río.
Según un portavoz de la empresa de ferrocarriles suiza, "SBB no se siente dolida, sino orgullosa de que su icono del diseño de relojes esté siendo utilizado por un negocio exitoso y activo en todo el mundo". La postura de Mondaine no resulta menos suiza ni por tono ni por forma; según su co-propietario Andre Bernheim, "la aplicación es básicamente idéntica a nuestro reloj Mondaine ... tres compañías juntas, Apple, SBB y Mondaine, pueden conseguir juntas algo positivo. Ya veremos cómo acaba todo esto". Apple, por su parte, no ha realizado por ahora declaración alguna, pero algo nos dice que si quiere seguir utilizando su actual
aplicación, no le va a quedar más remedio que adoptar la vía diplomática.