Nada mejor para reparar ese ego malherido en la bolsa que mirar al vulgo por encima del hombro mientras te ajustas ese Rolex que acabas de sacar de tu caja fuerte
biométrica, especialmente diseñada para "elites sociales exigentes y vanguardistas" como tú, yuppie reciclado. Nosotros, como no somos
gente guapa y preferimos gastarnos el sueldo en videojuegos antes que en gomina, guardaremos nuestros Casio en la mesita del dormitorio. Total, si alguien entra en casa, se los van a llevar igual que si los dejáramos durmiendo por las noches en el BioMirage Coffer. Esta pequeña caja de caudales mide 200x225x105 mm, pesa 2,5 kg de peso, y supuestamente "epitomiza las interacciones simbióticas entre gente y tecnología" gracias a los avances que incorpora. O algo así. La gracia del asunto, es que en lugar de llaves o combinaciones, la clave la pone tu dedo, gracias a un lector de huellas acompañado por un pendrive a modo de confirmación digital.
Si te estás preguntando el precio, te podemos decir que cuesta
579 dólares (o 420 euros al cambio), y francamente: ni parece todo lo lujosa que nos quiere dar a entender el fabricante, ni vemos porqué deberíamos cambiar nuestra
caja fuerte de Lego por algo que no es mucho más seguro para el ladrón con las herramientas adecuadas.
[Artículo en
inglés]