HTC continúa sacándose teléfonos de la chistera a un ritmo vertiginoso y hoy vuelve a acaparar los flashes con la presentación en tierras coreanas de su próximo mastodonte
LTE, el HTC Raider 4G. Compitiendo por el protagonismo con su conectividad Long Term Evolution nos encontramos con una generosa pantalla de 4,5 pulgadas y resolución qHD (o lo que es lo mismo, 960 x 540 píxeles), un procesador de doble núcleo a 1,5 GHz, 1 GB de RAM y 16 GB de almacenamiento interno.
En esta ocasión la batuta vuelve a recaer sobre el sistema operativo de Google en su versión con aroma a jengibre y, como no podía ser de otro modo, para acompañar volvemos a tener a la interfaz de la casa taiwanesa, Sense (suponemos que en la versión 3.0). El círculo se completa con una cámara principal de 8 megapíxeles con doble flash LED y grabación a 1080p, mientras que la frontal tiene que conformarse con 1,3 megapíxeles para realizar sus conferencias; WiFi b/g/n, Bluetooth 3.0 y función GPS.
A pesar de sus similitudes con el
HTC Holiday la empresa no ha ofrecido ninguna pista sobre si lo podremos ver abandonar las fronteras asiáticas para lanzarse al resto de mercados (con o sin conexión LTE), aunque ya se rumorea que semejante juguete podría haber entrado por los ojos de la operadora estadounidense AT&T. Mientras se deshace el entuerto puedes volver a deleitarte con su diseño si haces clic en seguir leyendo.