Tiembla, suda y lanza tus maldiciones al cielo, porque nunca, jamás de los jamases, podrás meter al último récord Guinness de Mitsubishi en tu casa, mucho menos catarlo con Gears of War. A menos, claro está, que te conviertas en
roadie de los Jonas Brothers y alguien se trague la excusa de que
tienes que calibrar la imagen. El fabricante japonés ha sumado una nueva medalla a su palmarés con el reconocimiento del Libro de los Récords como fabricante de la pantalla más grande del mundo, que como seguro que ya sabes, está instalada en el estado de los Cowboys de Dallas.
El gigantesco monitor, compuesto por 10.584.064 LEDs (cuéntalos en la foto, te retamos) y de unas medidas de 49 x 22 metros, fue construido utilizando cuatro pantallas Diamond Vision. Pesa nada más y nada menos que 600 toneladas, y dadas sus dimensiones (por no mencionar el hecho de que "flota" a 27 metros y medio de altura), necesitarías un alargador USB industrial si quisieras despanzurrar a tus amigos de Xbox Live igual que haces desde el sillón de tu casa. Eso, o sembrar el estadio de repetidores inalámbricos.