
Un estudiante de la Universidad de Yale ha demandado a US Airways por la pérdida de una
Xbox 360 y los graves daños emocionales causados tratando de recuperarla. Su dolor tiene un precio, y no es pequeño: un millón de dólares (780.000 euros).
Al parecer, su consola, equipada con un disco duro "
especializado" junto a otras piezas poco habituales, desapareció mágicamente de la maleta mientras era manipulada. Tras notar su pérdida, inmediatamente fue a declarar el suceso a la aerolínea, pero sólo consiguió perder varias semanas en una sucesión de dimes y diretes. En consecuencia, ha presentado una demanda con dos indemnizaciones de por medio: 1.700 dólares por la consola, y un mínimo de 25.000 dólares por los daños no económicos, apuntando "a la máxima cantidad permitida por la ley, o en su defecto, a una suma de un millón de dólares". US Airways, mientras tanto, no sólo dice no saber nada del asunto, sino que señala que las compensaciones por pérdida de equipaje están limitadas a 3.300 dólares, y encima los productos electrónicos se encuentran específicamente excluidos de dicha cobertura.
Moraleja: la próxima vez, portátiles y consolas siempre en el equipaje de mano. A menos que pretendas convertirte en millonario por una casualidad cósmica. Veremos qué dice el juez.
[Vía
Joystiq]
[Artículo en
inglés]