Posiblemente la gente que tenga un centro multimedia relativamente moderno pasará como que bastante del
Apple TV, pero sabemos que todo lo que lleva la manzana de Cupertino en su carcasa es objeto de deseo para los macsexuales del mundo. Obviamente el paquete que contiene su última creación es otro ejemplo brillante del minimalismo de Apple, hasta el punto de que ni siquiera incluye un triste cable de vídeo, algo que seguramente sorprenderá a más de un comprador despistado que deberá pagarse otra visita a la tienda para conectar su nuevo Apple TV al televisor. Mientras nos llegan las primeras fotos del interfaz, os dejamos con el proceso de apertura del último cacharro del señor Jobs.