Cuando se trata de rediseñar las carlingas de los aviones de pasajeros, normalmente las innovaciones van enfocadas a mejorar el confort del vuelo, ofreciendo más espacio para las piernas,
sistemas de entretenimiento modernos, mejores menús, etc. Menos populares son las ideas para minimizar los centímetros cuadrados por pasajero para hacer que este se sienta como una sardina enlatada, entre otras cosas, porque ya es difícil tener un mínimo de privacidad (y espacio) dentro de un avión como para sentirte vigilado por el resto del mundo. Bien, alguien en Acumen Design Associates y Premium Aircraft Interior Group no ha recibido el memorándum, dado que cuesta explicar de otra forma su diseño conceptual de asientos "Freedom", que mete una columna extra butacas encaradas hacia la parte trasera, para que tengas que mantener sí o sí contacto visual con el pasajero que teóricamente iría detrás de ti.
Este diseño (que será presentado en la Exposición de Interiores para la Aviación de Hamburgo) supuestamente es superior al resto ya que permite que los hombros de los pasajeros se "solapen", ganando unos centímetros extra y con casi toda seguridad, haciendo más enfurecidas las batallas por los reposabrazos. De hecho, el único beneficio que le vemos es que cuando por fin se de el visto bueno a las
llamadas telefónicas en pleno vuelo, podremos decirle cara a cara al palurdo de delante que ya vale de jorobarnos la siesta.
[Vía
Core77]
[Artículo en
inglés]