Hemos tenido ocasión de ver de cerca los paneles de
Liquavista en un par de ocasiones, pero siempre se ha tratado de reuniones de interior. Aprovechando un soleado día, el grupo al completo se ha marchado de excursión y posan así de tranquilos para el objetivo de
ARMdevices. Tanto en el caso de los monocromos, como en el de los displays a color de bajo consumo, el resultado se asemeja al obtenido en cautividad; si además añadimos una pantalla LCD a la ecuación (como la del portátil de la derecha), la diferencia se hace aún más evidente. Vale, tal vez los colores parezcan un poco más pálidos de lo normal, pero su frecuencia de refresco queda muy lejos de los logros
E-Ink, hasta el punto de que incluso se atreven con la reproducción de vídeo. Antes de que empieces a tener sudores fríos y palpitaciones por ellos, nos vemos en la obligación de avisarte de que no podrás alojar un Liquavista en casa hasta la segunda mitad de 2011, fecha elegida para su fabricación en masa.