Un virus ataca la red de distribución eléctrica australiana, y Linux termina como héroe
Una vez con el virus en la red, se descubrió que la "tormenta perfecta" empezó porque el antivirus no había recibido actualizaciones desde febrero. A eso le sumamos que la red de la empresa y la red de distribución eléctrica estaban conectadas entre ellas, y a la vez al internet. Por suerte los servidores que controlan el sistema utilizan Sun Solaris, y para los ordenadores terminaron instalando Linux, lo que prácticamente salvó al negocio.
Así aprendemos (una vez más) que conectar redes imprescindibles al internet, y no actualizar los programas de antivirus, equivale a buscar problemas gigantes donde antes no existía ninguno.
[Vía The PC Report]
[Artículo en inglés]








































