Teniendo en cuenta la cantidad de
desastres naturales que estamos viviendo este año, no es demasiado descabellado buscar algo de apoyo en la tecnología para si no evitarlos, paliar en cierto modo sus consecuencias. En estas se encuentra Ergon Energy -una compañía de Queensland, Australia -que tras las últimas inundaciones y ciclones, ha puesto en marcha un sistema de búsqueda de víctimas con el que se puede llevar a cabo un
rescate mucho más rápido. El proyecto cuenta con la ayuda de pesos pesados de la industria como Nokia o Samsung y se basa en la instalación de una serie de postes sobre los que se coloca un módulo
GPS capaz de rastrear teléfonos móviles equipados con un chip
low-cost especial. En los meses venideros, la empresa pretende colocar unas 1.000 estaciones más a lo largo y ancho de la geografía australiana para que los servicios de emergencia puedan encontrar más fácilmente a los accidentados con un margen de apenas centímetros (una diferencia sustancial con respecto a los 10-20 metros de un GPS convencional) aunque para que su efectividad aumente todavía más, se necesitaría disponer de mapas actualizados con la orografía del lugar. Esperemos que la idea se extienda pronto a otras muchas zonas propensas a este tipo de catástrofes.