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SpaceX prueba sus 'súper' motores cohete (con video)

Los lanzados chicos de SpaceX han hablado mucho durante los últimos meses de sus planes de futuro, pero hasta ahora no habíamos podido contemplar los frutos de su labor de I+D enfocada al diseño de cohetes de gran rendimiento para misiones espaciales comerciales. Después del salto podrás observar un video de los motores SuperDraco, que harían que el vehículo Dragon sea "la nave espacial más segura de la historia" en palabras de Elon Musk.

Los ocho motores del Dragon no sólo le permitirán transportar sin problema alguno tanto personas como pesados equipos técnicos a la Estación Espacial Internacional, sino que además serán usados como parte del sistema de emergencia, permitiendo que la cápsula de reentrada aterrice sin paracaídas. Los primeros vuelos de prueba de la nave estaban programados para este mes, pero decidieron retrasar sus planes para invertir más tiempo en el desarrollo de la tecnología. Despacito y buena letra es ya uno de los lemas de SpaceX. No les culpamos.

[Vía Wired]

Los vuelos de prueba de la nave espacial Orion han sido retrasados hasta 2014, y los vuelos tripulados hasta 2021

Los vuelos de prueba de la nave espacial Orion han sido retrasados hasta 2014, y los vuelos tripulados hasta 2021
Cuando hablamos de vuelos espaciales, no importa cuánto se planifiquen; los imprevistos siempre pueden obligar a un cambio de planes en el último minuto. Por eso no nos asombra saber que la nave espacial Orion no empezará a ser probada en un larguísimo vuelo, que dará la vuelta alrededor del planeta dos veces, sino hasta 2014, cuando la fecha inicial era 2013. Es peor saber que el primer vuelo tripulado se realizará en 2021, cuando antes se había planeado para 2016.

Los vuelos iniciales, a llevarse a cabo en 2014, tendrán como objetivo probar la resistencia a temperaturas extremas, para después probar el sistema de escape de emergencia (algo totalmente nuevo).

El hecho es que los vuelos al espacio siempre han iluminado nuestra imaginación, por lo que esperamos que no existan más retrasos, o seguramente los marcianos se cansarán de esperar nuestra visita y terminarán visitándonos ellos.

[Vía Slashgear]

Kinect podría ayudar a pesar los astronautas del futuro

He aquí una pregunta intrigante: ¿cómo puedes pesarte en condiciones de microgravedad como las que experimentan los astronautas? Un método posible es el que utiliza la NASA para mantener a sus exploradores sanotes cual manzana, haciendo uso de una especie de taburete con muelles. El aparato (tras el salto) tiene una oscilación muy concreta, que varía drásticamente al subirse un astronauta; calculando la diferencia, es posible realizar una estimación fidedigna del peso del usuario. Otra opción, mucho más sencilla, sería usar un Kinect hackeado.

Carmelo Velardo, un informático de la escuela de ingeniería francesa Eurecom, ha desarrollado en colaboración con varios colegas del Instituto Italiano de Tecnología una alternativa mucho más sencilla, económica y práctica que los sistemas de medición de peso actuales. Para ello, Velardo ha unido el sensor de un Kinect con una base de datos con las medidas corporales de 28.000 personas (eso es un montón de lorzas), de forma que estimando el volumen del usuario y contrastándolo con la información ya almacenada es posible realizar estimaciones de peso con un precisión del 97%. Y no haría falta dedicar una habitación especial sólo para el aparato, dado que la tecnología hasta podría instalarse en las propias paredes de una estación espacial.

Uno de los problemas que podría encontrar este sistema es que la ausencia de gravedad (o más bien los bajos niveles registrados en el espacio) puede hacer cosas "divertidas" con tu carne mollar, y aunque los astronautas están en buen estado físico, los líquidos contenidos en el cuerpos pueden variar su forma de forma significativa; tal vez no demasiado a simple vista, pero lo suficiente para hacer que Kinect dé una medición incorrecta. Por esto mismo, John Charles, un científico de la NASA, cree que tal vez pueda servir al menos de complemento para otras herramientas de medición de peso, para así comprender mejor los cambios que experimenta la densidad del cuerpo humano en el espacio.

De todas formas, no hará falta ponerlo en órbita para comprobar su funcionamiento; Velardo espera instalarlo a bordo de un "Cometa del Vómito", un avión especialmente adaptado para simular entornos de baja gravedad sin salir de la Tierra, donde podría realizar sus primeros experimentos.

Beidou, el sistema chino de navegación GPS, comienza su periodo de pruebas (¡en vídeo!)

Ahora que Rusia tiene el proyecto GLONASS y Europa espera poder hacer uso en algún momento de Galileo, China no quiere quedarse atrás en la carrera por desarrollar una plataforma GPS propia (independizándose, de paso, de los satélites estadounidenses). La iniciativa, que ha recibido el nombre de Beidou, ha entrado recientemente en periodo de pruebas y planea cubrir la mayor parte de los países asiáticos que se encuentran en el océano Pacífico a lo largo del año que viene, contando con cobertura global en torno a 2020. Para hacerlo posible, el país ha lanzado ya una decena de satélites al espacio y, en palabras de Ran Chengqi, portavoz del proyecto, prevén lanzar otros seis más a lo largo del próximo año y otros tantos en los años sucesivos. Cuando la plataforma madure, la idea es que comprenda unos treintaicinco y pueda ser utilizado en sectores tan variopintos como la industria pesquera, la meteorología o las telecomunicaciones. Hasta entonces, te dejamos con una breve pincelada de la iniciativa que podrás encontrar a modo de vídeo tras la pausa y probablemente te den tantas ganas de aprender el idioma como a nosotros.

Paul Allen, co-fundador de Microsoft, se lanza a la aventura espacial junto a Elon Musk

Cuando Paul Allen no está haciendo cariñitos a Bill Gates y demandando a media internet por un quítame allá esas patentes, el filántropo y co-fundador de Microsoft invierte sus millones en proyectos tan intrigantes como el FlipStart o el incipiente negocio de los vuelos espaciales privados. Así es: Allen ha formado equipo con el diseñador aeroespacial Burt Rutan y el omnipresente Elon Musk para crear Stratolaunch Systems, una nueva firma cuyo primer aparato será diseñado y construido por Scaled Composites, la compañía de Rutan, con la idea de transportar un cohete de unos 36 metros desarrollado por SpaceX, capitaneada por Musk.

El propósito de este avión, del tamaño aproximado de dos Boeing 747 (con una envergadura total de más de 115 metros), sirva de plataforma voladora de lanzamiento para futuras misiones. Supuestamente, lanzar los cohetes directamente en la estratosfera permitirá reducir de forma notable los costes de las misiones actuales, haciendo posible poner en órbita cápsulas tripuladas y satélites con un presupuesto muy ajustado.

Según Spaceflight Now, actualmente Stratolaunch cuenta con una plantilla de unas 100 personas, y por ahora nadie quiere hablar demasiado sobre las características de su primer vehículo. Comprensiblemente, dado que la competencia en esta pequeña industria es feroz y nadie quiere dar ideas a los rivales. De acuerdo a Allen, los vuelos de prueba tendrán lugar en 2015, y un año después se producirá el primer lanzamiento. Tampoco sabemos cuánto dinero ni qué inversores están respaldando este misterioso proyecto, pero Mike Griffin, antiguo administrador la NASA, ha pasado a formar parte de la junta directiva, mientras que Gary Wentz, que anteriormente fue jefe de ingeniería de la agencia espacial estadounidense, dirigirá Stratolaunch desde su puesto como presidente y CEO.

Un vistazo a la plataforma del SLS de la NASA

Esa torre que pueeds ver en el centro de la foto, es la estructura que ayudará a despegar a los próximos cohetes espaciales de la NASA en el Centro Espacial John F. Kennedy. Las torres a los lados sirven para atrapar rayos, y así proteger a la gigante plataforma de lanzamiento de 108 metros de alto, que además cuenta con una característica curiosa: es movible. El precio de este edificio es de 500 millones de dólares, que en realidad es una suma pequeña comparada con el presupuesto del proyecto completo, calculado en unos 18.000 millones de dólares.

Si no aprecias ningún vehículo espacial a su alrededor, es porque todavía no han sido fabricados; lo que sucede es que los técnicos estaban inspeccionando la estructura de la torre y aprovecharon para tomarle algunas fotos. Si todo marcha como ha sido planificado, esperan que el lanzamiento del primer vehículo, llamado SLS (Space Launch System), se lleve a cabo en el año 2017.

Haciendo clic en el enlace Leer verás más fotos del inmenso sistema de despegue espacial.

El rover Curiosity despega con destino a Marte (con videos)

Durante muchos meses toda la información relacionada con el rover Curiosity ha llenado nuestra voluble imaginación. Pero esta vez, el motivo para hablar al respecto del robot explorador de la NASA no tiene ninguna relación con la ciencia ficción, sino con la realidad misma: el cohete Atlas V que lleva al rover en su interior ha despegado con total éxito desde Cabo Cañaveral en Florida.

La NASA opina que esta es la "misión más compleja que se ha hecho en la superficie de otro planeta", y es que el Curiosity viaja cargado de todo tipo de instrumentos científicos para analizar el planeta Marte.

Puedes ver videos del despegue tras el salto, que incluyen la separación del cohete del vehículo que llevará al rover hasta Marte, donde se espera que pueda aterrizar en agosto del próximo año. También hemos incluido una animación que nos muestra el que sería un aterrizaje exitoso del robot, que como verás, a comparación con los rovers antiguos, no terminará rebotando sobre la superficie (el Curiosity es muy pesado como para intentar ese tipo de maniobra).

¡Que tengas un buen viaje, Curiosity!

Galileo, el sistema de navegación europeo, levanta el vuelo con el lanzamiento de sus dos primeros satélites

Ha costado literalmente más de lo que estaba escrito, dado que su presupuesto se disparó de 3.400 millones de euros a 5.400 millones, pero por fin Galileo ha dado este viernes su primer paso en firme con el lanzamiento de dos satélites desde la Guayana Francesa. El momento ha marcado además un hito indirecto, dado que para transportarlos se utilizó un "económico" cohete Soyuz, que nunca antes había despegado fuera de Rusia o Kazajistán. La operación finalizó a las 3 horas y 49 minutos del lanzamiento, al liberar dos satélites de 700 kg cada uno a 23.222 km de altitud.

El sistema de posicionamiento Europeo, que debería constar de 30 satélites para el año 2019, ira sumando dos lanzamientos cada trimestre a partir de 2012 hasta completar su red, si bien el servicio para consumidores estará operativo a partir de 2014. Más adelante, ya en 2020, se ofrecerá un servicio de pago de mayor exactitud. Su gran precisión, con un margen de error de sólo un metro, será una de las grandes ventajas de Galileo frente al extendido sistema GPS. La otra, que es de gestión civil y europea, cuando el GPS depende en gran medida del ejército de los Estados Unidos, que podría bloquear o limitar su uso en caso de conflicto.

El mayor problema que Galileo tiene por delante es conseguir la financiación necesaria para completar el proyecto a tiempo. A finales de año la Comisión Europea presentará una propuesta a los gobiernos de la Unión con el fin de obtener 7.000 millones de euros. Una cantidad masiva y de difícil compromiso en estos tiempos de estrecheces y bolsillos pelados, pero no lo suficiente como para cerrarse en banda, dado que según los cálculos oficiales, los servicios de geoposicionamiento de Galileo podrían servir para ingresar 90.000 millones de euros durante los próximos 20 años.

DARPA quiere recoger satélites "muertos" en órbita para crear Franken-télites

Tenemos un pequeño gran problema sobre nuestras cabezas. Porque puede que no lo puedas ver a simple vista, pero orbitando alrededor de la Tierra hay todo un basurero. O tal vez mejor dicho, un cementerio. Decenas y decenas de satélites muertos giran libremente mientras las leyes de la física deciden cuando han de caer sobre nuestras cabezas, mientras que otros permanecen en órbita estable sin hacer otra cosa que abultar en el interminable cosmos. El hecho es que a pesar de que muchos de estos aparatos ya se han quedado obsoletos, algunos de sus componentes todavía son útiles, y DARPA piensa reciclarlos in situ mediante el programa Phoenix para que al menos sirvan de algo, usando sus componentes para evitar el lanzamiento de nuevos satélites completos.

El plan desarrollado por la Agencia de Investigación de Proyectos Avanzados de Defensa busca utilizar tecnologías ya existentes como robots para operaciones quirúrgicas a distancia y sistemas de cámaras como los usados en las plataformas petrolíferas para crear robo-técnicos espaciales, que controlados desde tierra, conectarían instrumentos y equipos actuales a las antenas operativas de antiguos satélites fuera de servicio, reutilizando sus sistemas de comunicaciones para nuevas misiones. Del mismo modo, estos robots serían capaces incluso de separar las antenas útiles para crear "satlets" o pequeños mini-satélites, desgajando los ojos y las orejas de antiguos aparatos para crear otros "nuevos". Lógicamente, los propietarios de los satélites a desmontar deberían dar su visto bueno para la operación.

DARPA por ahora no parece haberse marcado un calendario, pero el mes que viene comenzará a buscar compañías interesadas en llevar a cabo este ingenioso proyecto.

Virgin Galactic realizará tres vuelos charter para la NASA

Hace varias semanas te contábamos que la retirada de los trasbordadores espaciales iba a obligar a la NASA a buscar empresas externas para subcontratar algunas misiones pequeñas. Virgin Galactic se encontraba entre las firmas beneficiadas por la jubilación del Endeavour, ya durmiendo entre borlas de algodón, pero entonces desconocíamos los detalles concretos del acuerdo. Ahora que ha sido rubricado, la compañía aeroespacial del inagotable Richard Branson ha hecho público que recibirá "hasta 4,5 millones de dólares" para realizar tres vuelos charter suborbitales en su SpaceShipTwo.

Si ponemos esta cantidad frente a los 200.000 dólares que Virgin Galactic piensa cobrar por un viaje turístico, el precio de estos tres vuelos puede parecer algo exagerado, pero es que los investigadores de la NASA no están interesados en tomar un café a 110 km de altura para presumir delante de los amigos, sino en la posibilidad de enviar al espacio cerca de 600 kg de "carga experimental", que de ser necesario, estará disponible para su recogida y examen tan pronto como aterrice el aparato. Cualquier prueba que se realice deberá ser relativamente corta, dado que los vuelos durarán aproximadamente 90 minutos.

¿El punto curioso? Virgin Galactic proporcionará su propio "sobrecargo científico" (Ingeniero de Vuelo de Pruebas, según la compañía), para vigilar y si es necesario interactuar con los experimentos de la NASA. Ni siquiera los astronautas se libran de la externalización de servicios.

[Vía CNET]

SpaceX quiere cambiar los paracaídas de sus naves por motores cohete

Aunque Elon Musk siempre ha tenido un ojo puesto en el lanzamiento de satélites comerciales, el fundador de SpaceX (y Tesla Motors) espera que gran parte de su actividad inicial se desarrolle en torno al turismo especial, y eso requiere unos costes realmente reducidos, especialmente si quiere competir de forma satisfactoria con los rusos. ¿Y cómo piensa hacerlo? Pues para empezar, reutilizando todas las partes de sus cohetes sin tener que ir a buscarlas en mitad del océano.

El último diseño de su cápsula Dragon contempla el uso de un impulsor con segmentos de reentrada controlada mediante cohetes, de forma que igual que el módulo habitado aterriza controlando su descenso mediante chorros de gases incandescentes, todas las etapas del cohete encargado de ponerlo en órbita aterrizan de idéntica manera en un punto concreto. Con un paracaídas no hay forma de controlar su regreso a la superficie, pero con este sistema, básicamente el control de tierra (o el piloto automático) sería capaz de dirigir el cohete pieza a pieza hacia un punto de aterrizaje concreto, donde sería recogido y puesto a punto de cara a su próxima misión.

Queda por ver cómo piensa resolver SpaceX el formidable desafío técnico que supone controlar la caída de las piezas, por no mencionar el coste asociado de llevar consigo el combustible para las maniobras de orientación y frenada, pero si lo consigue, la factura de enviar turistas al espacio podría descender de forma verdaderamente drástica.

La NASA quiere pensar que el ascensor espacial será construido... algún día

Con la lanzadera espacial entre bolas de alcanfor y el transporte de material científico fuera de la Tierra dependiente ya casi en exclusiva de los viejos cohetes de carga, la idea del ascensor espacial vuelve a ganar interés. Sus dificultades son numerosas, como encontrar un material lo suficientemente resistente como para mantener una estructura de decenas de kilómetros de altura, evitar los impactos de basura espacial, o simplemente consensuar un emplazamiento adecuado, pero de conseguir solventar los variados problemas que presenta, por fin podríamos enviar grandes cargas al espacio de forma segura y extremadamente económica. Nosotros no perdemos la fe, y tampoco los asistentes a la Space Elevator Conference, cuyos asistentes se devanaron los sesos la semana pasada con el propósito de encontrar la forma de levantar el esperado ascensor a las estrellas.

Algunas ideas expuestas durante la conferencia fueron la posibilidad de sustituir el sistema de transmisión de energía vía láser con paneles solares o aumentar el número de coches, y también se habló sobre un nuevo estudio que refleja las circunstancias teóricas bajo las que sus cables de nanotubos de carbono podría romperse, pero al final, las cosas siguen más o menos donde están: sin un cable lo suficientemente resistente para subir los coches (la NASA lleva cuatro años con un concurso abierto, por ahora sin ganadores) y un cientos, si no miles de defensores de la exploración espacial suspirando resignados.

Virgin Galactic, XCOR, Armadillo y otras compañías realizarán misiones suborbitales para la NASA

Mal que nos pese, ni nosotros ni seguramente tú tienes por ahí 200.000 dólares sueltos para embarcarte en un vuelo de bajo coste al espacio, pero la NASA, pese a los recortes, aún tiene por ahí unos milloncejos guardados bajo el colchón, y piensa utilizarlos para continuar sus misiones tripuladas ahora que la era de los trasbordadores ha llegado a su fin. Según ha anunciado la agencia espacial estadounidense, Virgin Galactic, XCOR y otras cinco compañías ayudarán a la NASA a mandar científicos y/o equipo diverso fuera de la Tierra, donde realizarán experimentos suborbitales. Estas empresas serán subcontratadas con un presupuesto de 10 millones de dólares, que servirá para financiar un número de vuelos indeterminado durante dos años.

El contrato no supondrá exactamente un torrente de dinero contante y sonante para Virgin Galactic, que ya acumula 55 millones de dólares procedentes de las ventas de billetes para turistas espaciales, pero no deja de suponer un importante paso adelante en la historia de la compañía. Quien seguro que está dando saltos de alegría es John Carmack, fundador de id Software, padre de Doom y CEO de Armadillo Aerospace, una pequeña start-up que por fin ha conseguido su primer gran contrato.

Boeing lanzará los primeros vuelos tripulados de su CST-100 en 2016

Que la NASA haya jubilado a sus lanzaderas espaciales después de tres décadas de éxitos y fracasos no significa que Estados Unidos haya abandonado los vuelos tripulados. Ni mucho menos. Compañías como Virgin Galactic y SpaceX apuestan con fuerza por los lanzamientos comerciales como modelo de negocio, y ahora Boeing se suma al incipiente número de empresas interesadas en el mercado de los vuelos especiales con su CST-100.

En realidad, su cápsula fue anunciada el año pasado, pero ahora sabemos la firma aeronáutica piensa lanzar al espacio a sus primeros siete astronautas en el año 2016, después de realizar dos misiones no tripuladas en 2015 con destino a la estación espacial internacional. Lo que nadie nos asegura es que vayan a llenar todos los asientos cuando Boeing esté en disposición de mandar a sus primeros astronautas, dado que la cápsula ha sido pensada para transportar carga o personas, y seguramente querrán aprovechar los viajes para enviar piezas de repuesto, alimentos y material de todo tipo, no sólo humanos con los que seguir consumiendo las provisiones. Después de todo, todavía no han conseguido cultivar Cheetos hidropónicamente.

[Vía BBC]

El rover Curiosity aterrizará en el cráter marciano Gale

Hemos admirado la historia de los rover durante años, y así como llega el fin de un importante capítulo, otro continúa su curso. La NASA ha designado un lugar de aterrizaje para el nuevo robot marciano, que llegará al cráter Gale en agosto del próximo año. Escogieron este preciso lugar porque existen más posibilidades de un aterrizaje exitoso, además de por la presencia de antiguos sedimentos arrastrados por el agua, que podrían albergar vida extraterrestre (o restos de la misma).

El Curiosity despegará en noviembre o diciembre de este año, y su viaje tendrá una duración de más de 8 meses. Una vez en Marte, y después de usar un complicadísimo sistema de aterrizaje (puedes verlo en el video tras el salto), investigará la superficie del planeta por alrededor de dos años. El vehículo, mucho más grande que los rover anteriores, cuenta con herramientas de laboratorio que le permitirán analizar los componentes del suelo y descubrir si existe vida en el planeta rojo.

[Vía USA Today]




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