Fujifilm x100 pieza a pieza tras un trágico final pasado por agua
El ceremonioso momento del descuartizado tecnológico no es algo reservado solo a smartphones y laptops. También las cámaras tienen el suficiente atractivo como para seducir al destornillador como bien demuestra la Fujifilm x100 que tienes en portada. Aunque es difícil de reconocer con semejante guisa, ante ti tienes a uno de los retoños de los japoneses descompuesto en nada más y nada menos que 130 tornillos, 50 cintas y 152 piezas individuales.
El motivo de este despiece, eso sí, no es fruto de la mente perturbada de algún aficionado al cuchillo sino que responde a una trágica historia pasada por agua salada, tras la cual a su dueño, James Maher, no le quedó otra que abrir su no-funcional Fujifilm y retratar paso a paso su desmembrado para la posteridad. ¿Con curiosidad por echarle un ojo? Pues si te pica la curiosidad, no tienes más que hacer clic en el enlace de lectura.
El motivo de este despiece, eso sí, no es fruto de la mente perturbada de algún aficionado al cuchillo sino que responde a una trágica historia pasada por agua salada, tras la cual a su dueño, James Maher, no le quedó otra que abrir su no-funcional Fujifilm y retratar paso a paso su desmembrado para la posteridad. ¿Con curiosidad por echarle un ojo? Pues si te pica la curiosidad, no tienes más que hacer clic en el enlace de lectura.






