Estaba cantado que antes o después la polvareda que ha levantado
Carrier iQ llegaría a Europa... y así ha sido. La Oficina del Comisario de Información del Reino Unido y la Organización de Consumidores Europea (BEUC) han comenzado a investigar la presencia y los efectos del software de control de la compañía estadounidense en los terminales europeos, al tiempo que el Departamento de Protección de Datos de Baviera ha solicitado información a
Apple sobre el uso de Carrier iQ en Europa. Por ahora desconocemos su respuesta, pero cuando estalló el escándalo en Estados Unidos, la postura oficial de los de Cupertino es que sus últimos productos no incorporan Carrier IQ, y que una futura actualización de iOS lo eliminará en los restantes.
Mientras tanto, algunas compañías telefónicas europeas han salido al paso para negar o desmentir el uso de Carrier iQ en sus teléfonos.
Samsung Europa ya ha dicho que sus teléfonos no incorporan este software acusado de espiar las comunicaciones de los usuarios y transmitir datos de forma insegura para su análisis por las operadoras (oficialmente, para mejorar la calidad del servicio detectando comportamientos anómalos de los terminales), y lo mismo ha hecho la española
Geeks Phone. Por su parte,
Vodafone Portugal ha confirmado que realizó pruebas con Carrier iQ en 2009, pero finalmente decidió no utilizarlo, a pesar de que anunció en un comunicado del mismo año su propósito de integrarlo de forma comercial. Sea como sea, la polémica ya ha traspasado fronteras.