NES convertidas en PCs y tostadoras, adaptadas para poder ser utilizadas como consolas portátiles, transformadas en cajas fuertes... la cantidad de mods que hemos visto con la 8 bits de Nintendo de protagonista parecía que empezaba a llegar a tal punto que la gente se iba a quedar sin ideas, pero no. El último nos lo ofrece un chico llamado Mark Feldman, que nos demuestra que
mientras haya juegos, habrá interés por hacer lo que sea por jugarlos con el hardware original.
Mark esta vez pasó de la consola en sí misma y se centro en el mando (bueno, y en el de una SNES), metiéndole un transmisor inalámbrico, un microcontrolador, la batería de un iPod mini y creando un módulo receptor para la Wii de forma que esta pueda interpretar las señales enviadas. De esta forma y con un poco de magia negra (Mark lo llama "programación"), ahora puede viciarse a los clásicos de Virtual Console sin necesidad de cables u otra clase de
mandos extraños que podrían perjudicar la experiencia original (nada como recordar esas ampollas que te dejaba el ladrillo de la NES después de varias horas de juego).