Los cambios que vendrán con
Windows 8 van más allá de interfaces y aplicaciones. Según explican en el blog de
MSDN, la próxima versión de Windows permitirá que nos olvidemos de las antiquísimas pantallas de BIOS, y empecemos por fin a usar la Unified Extensible Firmware Interface (
UEFI). El nuevo sistema de inicio tendrá una interfaz gráfica con atractivos iconos, que permitirán escoger entre distintos dispositivos, como memorias USB, discos ópticos o discos duros.
Otro veterano del que nos despediremos son los "pantallazos azules de la muerte", alias
BSOD. Cuando existan graves problemas de hardware, el nuevo sistema operativo mostrará un mensaje un poco menos dramático (foto después del salto), que de todas maneras continuará siendo azul, pero intimida mucho menos.
Todos estos cambios van a conseguir ponernos algo nostálgicos...