Esta cámara inspirada en los insectos puede ver en 180 grados y con profundidad de campo casi infinita
No es difícil ver por qué los ingenieros electrónicos están enamorados de los insectos. Estas criaturas, en ocasiones bellas, en ocasiones visceralmente repelentes, se han convertido en una inagotable fuente de inspiración con sus sistemas motrices y sensoriales, tan diferentes de los de la mayoría de los vertebrados terrestres, no hablemos ya de los mamíferos bípedos como nosotros. Precisamente los ojos de los insectos han servido de plantilla para desarrollar un nuevo diseño de sensor óptico con el que científicos de la Universidad de Illinois quieren conseguir cámaras de vídeo de unas características muy diferentes a las actuales.










