En Freemium, José Mendiola opina sobre la situación actual del mundo de la tecnología
Fue apostar sobre seguro, pero en su día ya se avanzó en esta columna que el mercado de la telefonía móvil sería cuestión de
unos pocos contrincantes. Y la realidad, siempre tozuda, parece avanzar en esa dirección. Aunque cada mercado es diferente, lo cierto es que hoy por hoy la tostada se la reparten
Android e
iOS, y como apuntamos, con porcentajes localmente diferentes dependiendo de cada país. En esta descarnada guerra por el liderazgo, los rivales juegan sus diferentes bazas. Así, la de
Google parece claramente encaminada en seguir ganando en cuota de mercado, con una plataforma que no para de crecer. En este sentido, no podemos obviar el último movimiento de los de Mountain View con el
agresivo lanzamiento al mercado del
Nexus 4, éxito de ventas seguro si consideramos que los californianos ofrecen un teléfono de primera categoría a precio de gama media. Ganga asegurada.
Pero esta semana han sucedido muchas cosas y uno ya no cree en las casualidades. Si eres un fiel lector de Engadget sabrás que tenemos la costumbre de ir tomando la temperatura del mercado de la telefonía móvil de la mano de estudios que reflejan el grado de uso de las diferentes plataformas y móviles. Y las tendencias son claras: Samsung y Apple acaparan
el grueso del crecimiento del mercado, sólo que los primeros cuentan con varios modelos en el mercado, mientras que los segundos comercializan un único terminal en diferentes versiones. Así las cosas, resulta fácilmente explicable que los coreanos se sitúen por delante de los de la manzana en número de usuarios. Pero esto habría cambiado por primera vez esta semana: terminal de Samsung
habría superado en ventas al iPhone por primera vez en la historia. ¿Es casual?