
Se supone que los discos duros encriptados son la mejor defensa para proteger tu información, pero como bien sabemos, una vez que se consigue acceso físico a un ordenador, no hay nada que pueda detener a un hacker... ni siquiera la encripción del HDD. Según un estudio publicado por investigadores de Princeton, con un simple spray de aire comprimido, un destornillador y un sencillo software se pueden desactivar encripciones de disco como BitLocker y FileVault. Resulta que las contraseñas de esas protecciones se almacenan en la memoria RAM, y ya que la información en esos chips no desaparece de inmediato, puede ser leída y analizada, aun cuando el ordenador está apagado. Claro, para que esto funcione el usuario tiene que haber escrito la contraseña antes, y dependiendo del tipo de ordenador, el atacante podrá leer la información iniciando desde un disco USB externo, o "congelando" el chip con la lata de aire comprimido y moviéndolo a otro ordenador. Mira el video después del salto, y pon atención para no arriesgar tus propios datos.