Amazon se las prometía tan felices con el lanzamiento del
Kindle 2, y algunos hasta ya estaban soñando con su
expansión internacional mientras se frotaban las manos. Hasta que llegó Hearst Corporation. La editora de publicaciones tan conocidas como Esquire, Cosmopolitan, Marie Claire y el San Francisco Chronicle, por no mencionar propiedades electrónicas del tamaño de 1UP y UGO, ha anunciado que se lanza al ruedo de los lectores de libros electrónicos con su propio dispositivo inalámbrico.
Aunque por el momento es difícil considerarlo un competidor absolutamente directo del Kindle, seguro que la espalda de Amazon ya está empapada de sudor. De entrada, Hearst está pensando en comercializar un dispositivo con una pantalla del tamaño de una página de papel completa, proporcionando de esta forma a los anunciantes la misma cantidad de espacio a la que ya están acostumbrados en las publicaciones de tinta y papel. La idea es "preservar el modelo de negocio que ha mantenido a los periódicos y las revistas", comenzando primero por un lector monocromo, para más tarde ofrecer una pantalla a color.