A estas alturas deberíamos estar hablando de déjà vu, pero Meizu tiene que ser el único fabricante chino que se toma las cosas con calma. Con muuucha caaalma. Dos años después de que anunciara su particular anti-iPhone, la firma afincada en Zhuhai parece haber respondido de sobras con el
M8, que en el primer análisis del que tenemos constancia sale de la clase con un bonito sobresaliente en sus manos.
Según el texto de IT168, excluyendo algunos fallos como un altavoz rompe-tímpanos y algún que otro problemilla con aplicaciones Windows CE externas, funciona mucho mejor que bien. La pantalla de 3,4 pulgadas y 480x720 píxeles de resolución se lleva buena parte de los halagos, la velocidad del teléfono es muy rápida (eso
ya lo sabíamos), y la cámara integrada de 3 mpx saca fotos de una calidad sorprendentemente elevada; al menos siempre y cuando tengas las luces encendidas. Como poco, podríamos calificarlo de sólido. No sabemos si en Occidente hará pupa al móvil de Steve Jobs, pero en China, donde aún no ha sido lanzado salvo en el mercado gris, se lo va a comer con patatas y sin pelar.
Aviso: La traducción chino->español de Google es un galimatías sólo apto para los electro-lingüistas más experimentados.