La Universidad de Osaka crea una realista mano robot para mantener extrañas teleconferencias
Dado que el plástico desnudo no resulta especialmente convincente al tacto, sus creadores han integrado una película calefactora que sitúa la piel artificial del robot en torno a unos agradables 37º C. Un poco más complicado es regular el vigor del apretón, y es que así como a nadie le gusta que le den la mano como si fuera un pez muerto, ahora mismo la tecnología empleada sólo permite estrechar la mano con un único nivel de fuerza, si bien más adelante los responsables del robot esperan añadir sensores de presión para que sus falanges y metacarpos se estrechen con firmeza (y la necesaria delicadeza para no espachurrar tus tiernos deditos de humano).
¿Quieres verlo en acción? Pues varias japonesas parcialmente muertas de miedo te esperan tras el salto.




























































