Sorpresa sorpresa: del mismo modo en que numerosos fabricantes de automóviles ofrecen sus motores a la competencia, parece que el desarrollo y la producción de baterías de alta capacidad podría convertirse en una nueva e importante fuente de ingresos para los grandes jugadores de la industria... y algún que otro invitado.
Toyota,
Daimler,
Nissan y
Tesla están trabajando duramente en la creación de sus propias baterías (principalmente con la ayuda de socios externos/joint ventures), bajo la idea de que si los vehículos eléctricos triunfan, habrá una demanda tal que el resto de las compañías deberán adquirir sus diseños para no quedarse atrás. Esto de todas formas es el pan nuestro de cada día en el mundillo de la informática, con compañías como Sony fabricando los sistemas de almacenamiento eléctrico empleados por multitud de marcas (Dell, Toshi, Apple, Lenovo... di un nombre al azar).
Ahora solo nos falta cruzar los dedos para que no se repitan algunos de los
desastres que ya hemos visto en el pasado (sería difícil que un Smart eléctrico
volara por los aires, pero en caso de haber problemas, las campañas de revisión serían
masivas).
[Artículo en
inglés]