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Virgin Galactic presenta su lanzador de satélites LauncherOne

Decirle a Richard Branson que está en la Luna es casi un halago. El magnate británico, todo un ejemplo de hombre hecho a sí mismo, es desde hace años uno de los principales impulsores de los vuelos espaciales privados a través de su compañía Virgin Galactic, que hoy ha dado un nuevo paso al frente (no nos atrevemos a decir todavía hacia las estrellas) con la presentación del LauncherOne.

Este cohete ha sido diseñado para poner pequeños aparatos en órbita por una cantidad de dinero relativamente modesta, utilizando la base técnica del WhiteKnightTwo, la plataforma de lanzamiento usada por el SpaceShipTwo para realizar vuelos suborbitales. El LauncherOne es transportado por su nave nodriza hasta que alcanza una altura de unos 15.000 metros sobre el nivel del mar, momento en el que se desprende de ella y se activa la ignición de un sistema de impulso de dos etapas. Sus características contemplan la posibilidad de lanzar satélites de 225 kg en órbita terrestre baja, o bien ingenios de 100 kg a órbitas terrestres bajas síncronas solares.

Branson, genio y figura, ya ha conseguido atraer a varios clientes entre los que se cuentan SkyBox Imaging (mapas desde satélite) y GeoOptics (observación terrestre y atmosférica), aunque por ahora nada sabemos de las tarifas concretas. Probablemente los globos de helio sigan siendo la opción más económica para espiar desde las alturas con tu 808 PureView.

El primer viaje de prueba de la nave espacial Orion, ilustrado con una atractiva animación

Una animación muestra el primer viaje de prueba de la nave espacial Orion
Tras despedirse de sus transbordadores especiales, los planes de la NASA para su nave espacial Orion son enormes, hasta el punto de que podrían incluir un aterrizaje en el planeta Marte. Para llegar a ese magnánimo momento primero hay que hacer muchas pruebas y desarrollar la tecnología necesaria, algo que está manteniendo más que ocupados a los ingenieros de la agencia espacial estadounidense. En 2014 se piensa dar el pistoletazo de salida con el primer viaje de prueba no tripulado, durante el cual la nave daría la vuelta al planeta un par de veces y terminaría descendiendo con paracaídas en el Océano Pacífico. Durante ese primer test, los técnicos piensan medir el aguante del escudo térmico, el software de vuelo y la resistencia de los paracaídas. Mientras tanto, la gente de los estudios Full Werks ha preparado una animación de lo que nos depara el futuro, salpimentada con audio del programa Apollo y pensamientos del gran Carl Sagan. No te pierdas el video que te dejamos tras el salto.

Paul Allen, co-fundador de Microsoft, se lanza a la aventura espacial junto a Elon Musk

Cuando Paul Allen no está haciendo cariñitos a Bill Gates y demandando a media internet por un quítame allá esas patentes, el filántropo y co-fundador de Microsoft invierte sus millones en proyectos tan intrigantes como el FlipStart o el incipiente negocio de los vuelos espaciales privados. Así es: Allen ha formado equipo con el diseñador aeroespacial Burt Rutan y el omnipresente Elon Musk para crear Stratolaunch Systems, una nueva firma cuyo primer aparato será diseñado y construido por Scaled Composites, la compañía de Rutan, con la idea de transportar un cohete de unos 36 metros desarrollado por SpaceX, capitaneada por Musk.

El propósito de este avión, del tamaño aproximado de dos Boeing 747 (con una envergadura total de más de 115 metros), sirva de plataforma voladora de lanzamiento para futuras misiones. Supuestamente, lanzar los cohetes directamente en la estratosfera permitirá reducir de forma notable los costes de las misiones actuales, haciendo posible poner en órbita cápsulas tripuladas y satélites con un presupuesto muy ajustado.

Según Spaceflight Now, actualmente Stratolaunch cuenta con una plantilla de unas 100 personas, y por ahora nadie quiere hablar demasiado sobre las características de su primer vehículo. Comprensiblemente, dado que la competencia en esta pequeña industria es feroz y nadie quiere dar ideas a los rivales. De acuerdo a Allen, los vuelos de prueba tendrán lugar en 2015, y un año después se producirá el primer lanzamiento. Tampoco sabemos cuánto dinero ni qué inversores están respaldando este misterioso proyecto, pero Mike Griffin, antiguo administrador la NASA, ha pasado a formar parte de la junta directiva, mientras que Gary Wentz, que anteriormente fue jefe de ingeniería de la agencia espacial estadounidense, dirigirá Stratolaunch desde su puesto como presidente y CEO.

Vídeo: La nave espacial del fundador de Amazon despega y aterriza sin incidente

Aunque a juzgar por noticias anteriores no lo parezca, la "cisterna espacial" de Jeff Bezos sabe volar. El fundador de Amazon, que como sabes está involucrado en su propio proyecto de vehículo espacial comercial con la ayuda de 22 millones de dólares concedidos por la NASA, anunció en septiembre que su último prototipo se había estrellado en el desierto, pero para evitar dar una imagen de fracaso, Blue Origin ha olvidado por un momento su secretismo para mostrar una prueba exitosa realizada el pasado 6 de mayo y de la que no sabíamos nada hasta ahora.

En el vídeo, el New Shepard despega sin incidente alguno desde su pista de lanzamiento en el oeste de Texas, e instantes después se posa lentamente usando su propio motor cohete como amortiguador de descenso. Aunque por ahora apenas puede levantarse unos metros del suelo, en el futuro, el New Shepard servirá para lanzar una cápsula tripulada pensada para cortas misiones suborbitales. Blue Origin también está trabajando en un vehículo orbital y tiene pensado desarrollar una cápsula de escape para la NASA, pero por ahora apenas hay información al respecto.

Si tienes curiosidad en ver el funcionamiento de este curioso vehículo espacial reutilizable, el vídeo te espera tras el salto.

SpaceX quiere cambiar los paracaídas de sus naves por motores cohete

Aunque Elon Musk siempre ha tenido un ojo puesto en el lanzamiento de satélites comerciales, el fundador de SpaceX (y Tesla Motors) espera que gran parte de su actividad inicial se desarrolle en torno al turismo especial, y eso requiere unos costes realmente reducidos, especialmente si quiere competir de forma satisfactoria con los rusos. ¿Y cómo piensa hacerlo? Pues para empezar, reutilizando todas las partes de sus cohetes sin tener que ir a buscarlas en mitad del océano.

El último diseño de su cápsula Dragon contempla el uso de un impulsor con segmentos de reentrada controlada mediante cohetes, de forma que igual que el módulo habitado aterriza controlando su descenso mediante chorros de gases incandescentes, todas las etapas del cohete encargado de ponerlo en órbita aterrizan de idéntica manera en un punto concreto. Con un paracaídas no hay forma de controlar su regreso a la superficie, pero con este sistema, básicamente el control de tierra (o el piloto automático) sería capaz de dirigir el cohete pieza a pieza hacia un punto de aterrizaje concreto, donde sería recogido y puesto a punto de cara a su próxima misión.

Queda por ver cómo piensa resolver SpaceX el formidable desafío técnico que supone controlar la caída de las piezas, por no mencionar el coste asociado de llevar consigo el combustible para las maniobras de orientación y frenada, pero si lo consigue, la factura de enviar turistas al espacio podría descender de forma verdaderamente drástica.

DARPA busca ideas para una nave interestelar centenaria

"Que paren el mundo, que yo me bajo" podría adquirir un significado casi literal en el futuro. Y no porque alguien esté pensando en detener la rotación del globo terráqueo, sino porque DARPA (la Agencia de Investigación de Proyectos Avanzados de Defensa de EEUU) y la NASA (a esa seguro que ya la conoces más) están solicitando ideas para construir una nave interestelar capaz de cortar el éter durante un siglo, manteniendo una población estable en su interior.

El proyecto 100-Year Starship cuenta apropiadamente con una financiación de un millón de dólares (de los cuales 100.000 sólo proceden de la NASA); una cantidad que si bien es ridícula incluso si miramos el coste de crear un sencillo vehículo orbital, debería ser suficiente para atraer y cotejar propuestas de compañías interesadas en patrocinar el desafío, dado que como los exploradores de antaño, no sería el gobierno (en este caso de Estados Unidos) quien financiaría el desarrollo de la nave, sino empresas externas.

Según la descripción oficial, las firmas interesadas deberán ofrecer ideas para asegurar "la supervivencia a largo plazo" de la población, junto a descripciones claras de sistemas de "autogobierno y autosuficiencia". El proyecto deberá además formularse para que sea realizable sin ayudas gubernamentales, y de forma que pueda usarse para perseguir avances "en las ciencias, la ingeniería, las humanidades o las artes". Todo esto deberá estar condensado en un documento de cinco páginas o menos (¿por las dos caras?) para el día 3 de junio, que es cuando finaliza el plazo para entregar las primeras propuestas.

SpaceX anuncia el Falcon Heavy, "el cohete más poderoso del mundo"

SpaceX piensa a lo grande. Lejos de conformarse con su futurible oferta de turismo espacial, la compañía aeronáutica fundada por Elon Musk, CEO de Tesla Motors y co-fundador de PayPal, ha anunciado que piensa ofrecer comercialmente el Falcon Heavy, un cohete llamado a convertirse "en el más poderoso del mundo". Esto, en cifras, significa que podrá elevar 53 toneladas de carga a una órbita baja (200 km), o si quieres verlo de forma más clara, que tendrá el doble de capacidad que los ya casi jubilados transbordadores de la NASA. Además, será muy barato en comparación con otros sistemas de transporte, con un coste próximo a 100 millones de dólares.

Según SpaceX, el Falcon Heavy estará "listo" el año que viene, y su primer vuelo de prueba tendrá lugar en 2013. El vídeo promocional no te hará esperar tanto; ya te está esperando a continuación.

Avión espacial X-37B regresó a la Tierra después de 7 meses en el espacio

Como lees, el impresionante avión espacial X-37B pasó nada menos que 7 meses volando sobre nuestras casas, sin piloto o humano alguno en su interior. No se sabe mucho sobre este transbordador pequeñito debido a su carácter de "Top Secret", no obstante, dicen que hizo pruebas de todo tipo durante su viaje, principalmente relacionadas con diagnósticos de su funcionamiento interno. Esta razón no es suficiente para la gente de la BBC, que insinúa que los militares estadounidenses estarían poniendo armas en el espacio. Ahora que lo pensamos, este es un proyecto contratado por la Fuerza Aérea de EEUU, por lo que el temor a las guerras intergalácticas podría tener alguna base de verdad ¡Corre, antes de que el cielo caiga sobre cabezas!




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