Era cuestión de tiempo que
Intel se adentrara en el mercado de los tablets educativos después de que su experimento
Classmate demostrara que tenía algo más que simple potencial, y el nuevo Studybook es el primero de estos productos puramente táctiles dirigidos a las escuelas.
El hermanito sin teclado del
Classmate 2go apunta en estos momentos a las aulas de primaria de Estados Unidos, pero también a las de los países emergentes, lo que implica unas prestaciones modestas y sobre todo una resistencia a prueba de niños. Como tal, integra una pantalla 1024x600 de 7 pulgadas, un procesador Atom Z650, 1 GB de RAM y entre 32 GB y 128 GB de almacenamiento (opción última en formato
SSD), todo ello contenido por una resistente carcasa de plástico reforzada con goma que garantiza su protección frente a caídas desde 70 cm de altura. Otros detalles reseñables son su puerto HDMI (útil para presentaciones, imaginamos), el conector USB 2.0 y sendas ranuras microSD y SIM.
Pero tan importante como el hardware es el software incluido. Intel ha preparado el Studybook para que funcione de forma adecuada con
Windows 7 y
Android, lo que prefieran las escuelas, e incorporará aplicaciones como el lector de libros electrónicos de
Kno o la suite LabCam, que permite añadir lentes especiales a su cámara de 2 megapíxeles para convertirla en un práctico y divertido microscopio con el que hacer todavía más amenas las clases de ciencias naturales.
Todo esto, naturalmente, tiene un precio, aunque Intel no se atreve a fijarlo públicamente. El Studybook será ofrecido a otros fabricantes como diseño de referencia para su adaptación en forma de producto comercial, que de acuerdo a las estimaciones de Chipzilla, podría rondar los 200 dólares o incluso menos. Ya sabes que en Engadget somos fans declarados de la tinta electrónica, pero no parece una propuesta desdeñable.