En Freemium, José Mendiola opina sobre la situación actual del mundo de la tecnología
Uno ya casi bosteza. Son tantos y tan espectaculares los lanzamientos de nuevos smartphones en el mercado que la atención de los usuarios parece anestesiada. Se acerca el Mobile World Congress de Barcelona y aquí el empacho va a ser mayúsculo. Ojo, sin malentendidos: los lanzamientos son siempre llamativos y los móviles de última generación que los fabricantes están situando hábilmente en el mercado están consiguiendo apretar al máximo la sana competencia en el sector, al tiempo que pone las cosas francamente difíciles para quienes quieran hacerse con un móvil ahora mismo. La pregunta "¿qué móvil me aconsejas que compre?" se ha convertido en un regalo envenenado, en un atolladero del que es difícil salir indemne.
Y no hay que desmerecer a nadie. El listón está cada vez más alto y hay oferta para todos los gustos. Por hacer un breve repaso, quien se quiera hacer con un smartphone avanzado en este momento puede optar por el iPhone 5 (
el más vendido del mundo, según
Strategy Analytics), una barahúnda de sensacionales terminales Android, plataforma que cuenta, de largo, con la oferta más variada, un Windows Phone de última hornada de la mano de Nokia, o bien el laureado Z10 de BlackBerry. Pero si me lo permites, vamos a hacer parada y fonda en la plataforma del robot verde. Y no es gratuita: un fabricante afirma que con su último modelo, "reinventa la telefonía móvil". Es
HTC, y su enfant terrible, el
One. ¿Palabrería de saldo o hechos contrastados?