Los peceros más acérrimos, o al menos aquellos lo suficientemente viejos como para recordar las primeras tarjetas aceleradoras, recordarán sin duda la encarnizada rivalidad que hace tiempo existía entre
Open GL y Direct 3D. Eran los tiempos de Quake II y Unreal, y también cuando todavía era posible sorprendernos con cosas tan sencillas hoy en día como un
bump mapping Dot-3. Hoy en día, sin embargo,
Microsoft domina con mano de hierro el mundillo 3D doméstico, algo a lo que Open GL piensa poner freno con su revisión 4.0.
Aunque la lista de cambios sólo será digerible para programadores, quédate con que el "nuevo" rival de DirectX 11 incorporará descarga a la GPU de los procesos geométricos de
tessellation, así como una mejor integración con
OpenCL para que las tarjetas gráficas puedan procesar una mayor cantidad de datos hasta ahora trabajados a nivel de CPU. Algo que seguramente ya estará haciendo que
Nvidia se frote las manos pensando en el lanzamiento de sus chipsets
Fermi. Además, y dado que no todo comienza y termina en los equipos de sobremesa, todos los avances incorporados en Open GL terminarán llegando con el tiempo a la versión móvil ES, que en palabras del Khronos Group, "es el estándar gráfico en virtualmente todos los smartphones a la venta", donde Microsoft aún no ha conseguido imponer su ley.