Gigantis, el cargador de relojes automáticos que traspasa las fronteras de lo absurdo (y de tu cuenta corriente)
Si eres coleccionista de piezas de horología, seguramente ya estarás familiarizado con el desmadrado mundo de los cargadores premium de relojes automáticos y sus no mucho más cuerdos compradores, pero hasta el más hastiado de los aficionados no podrá evitar abrir la boca ante la monolítica presencia del Gigantis.
Este monumental cargador de 2,10 metros de alto, obra de la firma alemana Kudoe, Schli & Matz, posee 60 receptáculos iluminados para exponer los más preciados integrantes de tu colección de relojes, mientras los hace girar a la frecuencia necesaria para evitar las pérdidas de sus propios mecanismos y tenerlos siempre en hora. Su funcionamiento se regula independientemente desde un control táctil situado en la parte superior y un monitor de actividad, que como ya puedes ver, no son las únicas pantallas integradas.
En la parte inferior del ¿mueble? hay un televisor de dimensiones desconocidas para calentarte las manos en su crepitante lumbre LCD, así como un lector DVD (KS&M debe pensar que si sus compradores dan cuerda -figuradamente- a su relojes no pueden saber lo que es un Blu-ray) y un reproductor de música que se puede conectar a tu teléfono móvil. Por último, a los lados podrás encontrar un pequeño minibar y un humidificador para tus habanos, que sin duda te encenderás con el cambio de los 95.000 euros que cuesta el aparato.
Este monumental cargador de 2,10 metros de alto, obra de la firma alemana Kudoe, Schli & Matz, posee 60 receptáculos iluminados para exponer los más preciados integrantes de tu colección de relojes, mientras los hace girar a la frecuencia necesaria para evitar las pérdidas de sus propios mecanismos y tenerlos siempre en hora. Su funcionamiento se regula independientemente desde un control táctil situado en la parte superior y un monitor de actividad, que como ya puedes ver, no son las únicas pantallas integradas.
En la parte inferior del ¿mueble? hay un televisor de dimensiones desconocidas para calentarte las manos en su crepitante lumbre LCD, así como un lector DVD (KS&M debe pensar que si sus compradores dan cuerda -figuradamente- a su relojes no pueden saber lo que es un Blu-ray) y un reproductor de música que se puede conectar a tu teléfono móvil. Por último, a los lados podrás encontrar un pequeño minibar y un humidificador para tus habanos, que sin duda te encenderás con el cambio de los 95.000 euros que cuesta el aparato.






















































