Mitsubishi abandona los televisores de retroproyección y marca el fin de una era
A algunos posiblemente esto les sonará a cuento de vieja, pero hubo un tiempo en que los televisores de proyección eran la única opción real para los amantes del cine (o el fútbol) que querían una pantalla de más de 36 pulgadas sin tener que recurrir a los inaccesibles proyectores de aquel entonces. Estamos hablando de la era pre-LCD, cuando una tele CRT de 32 pulgadas ya era algo verdaderamente respetable y los dinosaurios dominaban la tierra. Eran bestias de dimensiones difícilmente manejables, imagen borrosa y características bastantes limitadas en comparación con sus rivales de tubo de gama alta, pero bastaba con atenuar las luces del salón para dejar sin habla a los amigos. La irrupción de las primeras teles de plasma y la explosión LCD terminó por arrinconarlas, hasta que ahora, tras años de lucha, la resistencia numantina de Mitsubishi ha llegado a su fin con el anuncio de que abandonará la fabricación de televisores DLP.
Según Mitsubishi, la feroz competencia de las pantallas LCD y su creciente tamaño ha hecho que la firma de los tres diamantes "no pueda seguir sosteniendo" las inversiones en este particular segmento, de forma que sus modelos DLP y LaserVue simplemente dejarán de existir. Naturalmente, los consumidores que tengan uno de estos televisores seguirán teniendo acceso al servicio técnico de la casa y al catálogo de repuestos necesario, de forma que no se quedarán tirados en el arroyo.
Según Mitsubishi, la feroz competencia de las pantallas LCD y su creciente tamaño ha hecho que la firma de los tres diamantes "no pueda seguir sosteniendo" las inversiones en este particular segmento, de forma que sus modelos DLP y LaserVue simplemente dejarán de existir. Naturalmente, los consumidores que tengan uno de estos televisores seguirán teniendo acceso al servicio técnico de la casa y al catálogo de repuestos necesario, de forma que no se quedarán tirados en el arroyo.




