Wu y Kong juegan al tenis de mesa mejor que cualquiera de nosotros
¿Necesitan los robots ejercitarse? Sin músculos ni capacidad aeróbica que desarrollar, la respuesta debería ser no, pero de alguna forma han de conseguir los reflejos necesarios para derrotar a la especie humana... aunque sea sobre una mesa de ping-pong. Wu y Kong son los últimos deportistas sintéticos dispuestos a dejar en evidencia nuestras discutibles dotes atléticas, paleteando pelotas con toda la destreza que les han programado los investigadores de la Universidad Zhejiang, en China. Que no es poca: su velocidad de respuesta es de 50 a 100 milisegundos, poseen un margen de error de 2,5 cm y sus ojos capturan 120 imágenes por segundo. Mejor si los desafiamos a una partida de Starcraft.




















































